Proteína natural o suplementos

Esta es la primera de las cuestiones. Aquí la mayoría de los deportistas están de acuerdo, es igual consumir proteína natural que hacerlo en suplementos, solo que al consumirla en polvo sabemos exactamente la cantidad que estamos tomando y puede ser más cómoda para consumir en el gimnasio o en cualquier otro lugar fuera de casa.

Incluso la mayor parte de la gente combina ambas cosas, enriqueciendo sus batidos proteínicos realizados con alimentos naturales con proteínas en polvo. Esto ayuda a evitar añadir claras de huevo las cuales, por su especial textura, no son del agrado de todos.

Por tanto, las proteínas en polvo no son imprescindibles pero son cómodas, no perjudican a la salud y permiten controlar mejor la cantidad de ellas que se toman.

Proteína de soja o proteína procedente de la leche

Aquí las cosas ya no están tan claras. Algunos deportistas afirman que las proteínas de origen animal, entre las que están las procedentes de suero lácteo, son mucho más indicadas que las de origen vegetal como la soja.

La soja no deja de ser una legumbre, las cuales se recomienda consumir con mucha precaución porque tienen antinutrientes que pueden influir negativamente en el desarrollo muscular. Sin embargo, para otros deportistas, consumida en forma de proteínas en polvo la proteína de soja no tendría prácticamente problemas y sería incluso más digestiva que la proteína animal.

La proteína de soja se asimila más lentamente que la proteína procedente de la leche, por eso se aconseja que se consuma disuelta en leche desnatada, ya que de este modo se acelera su asimilación por el organismo.

Algunos deportistas prefieren tomarla en agua porque creen que así su digestión será mucho más rápida, pero ocurre exactamente lo contrario, se asimila de manera más lenta y por tanto tarda más en llegar a los músculos donde es tan necesaria tras el ejercicio.

La postura mayoritaria sería que si se toman suplementos de proteínas se consuman aquellos procedentes de la leche de vaca siempre que no haya una alergia que lo impida. Si se opta por las proteínas de soja, estas deben de combinarse con proteínas lácteas para conseguir los mejores efectos.

Posibles efectos negativos de la soja

La soja puede tener también efectos negativos en el organismo, aunque por ahora solo está demostrado que se puedan producir si se toman grandes cantidades de proteínas de soja. En elevadas cantidades puede influir en los niveles de estrógeno del cuerpo, lo que en el caso de los hombres se traduciría en un descenso del apetito sexual y quizás en dificultad para muscular.

Algunos deportistas afirman notar esta dificultad para muscular si se toma habitualmente proteína de soja incluso si no se consume en cantidades muy altas, lo que podría estar sugiriendo cierto efecto acumulativo, aunque no hay nada demostrado al respecto.