El tomate le proporciona al cuerpo una gran cantidad de antioxidantes que incluso según algunos experimentos han sido catalogados como posibles curas para el cáncer. El tomate también es tomado como una fruta y podemos encontrar muchas vitaminas y minerales en cada uno de ellos. Comer un tomate diario puede ayudarnos a prevenir enfermedades cardiovasculares, la hipertensión, las infecciones urinarias y puede mejorar la visión. Desde siglos pasados el tomate ha sido conocido como una gran fuente alimenticia y se ha usado para fines puramente alimenticios o para fines medicinales.

Esta hortaliza ayuda a la digestión con sus sales acidas mas conocidas como citratos y malatos, por esto mismo no es muy recomendable en personas con problema de cálculos renales. Los tomates poseen fibra, la cual nos ayuda a tener un mejor cuidado de nuestro sistema digestivo.  Una recomendación para aprovechar al máximo los nutrientes del tomate es la de comerlo con todo y cascara, ya que en esta se encuentran algunas de las propiedades de esta fruta.

Un tomate de tamaño regular puede aportar hasta un 40% de vitamina C que el cuerpo requiere diariamente. Contiene así como la banana abundante potasio así como también vitamina A y hierro. Algo muy importante es la vitamina K, esta nos ayuda a la coagulación de la sangre ayudándonos con esto a controlar posibles sangrados a causa de una cortada o herida, esta vitamina también la encontramos en los tomates.

El tomate posee licopeno que es el indicado para prevenir las enfermedades cardiovasculares haciéndolo un aliado del corazón. El licopeno también es un antioxidante que ayuda a combatir tipos de cáncer como el de próstata muy frecuente en los hombres. Otros minerales que nos aporta de manera generosa esta fruta es el magnesio y el fosforo. Según estudios el tomate incluso puede ayudarnos a dar un poco de alivio a la diabetes, reduciendo el porcentaje de estrés oxidativo en los pacientes de diabetes tipo 2.

Si pudiéramos calcular lo que un tomate puede proporcionarnos tendríamos que contiene 17 calorías, 1.1 g de proteínas y un promedio de 0.2 g de grasa y 0 colesterol. Estos datos la hacen el aliado perfecto para cualquier dieta o proceso de fortalecimiento del cuerpo. Lo bueno del tomate es que puede ser degustado en cualquier receta o incluso por el solo, su sabor es entre acido y dulce, algunas personas solo le agregan un poco de sal y esta listo para comer. Acostumbra a tus hijos a comer el tomate desde temprana edad para que así esto se convierta en una costumbre saludable en su futuro.

Y si no tienes claro cómo puedes incluir el tomate en tu alimentación diaria, recuerda que en Hogarus te ofrecimos anteriormente varias recetas con tomates para que tengas más ideas sobre cómo puedes consumir más esta hortaliza con tantas propiedades que ayudan al cuidado de nuestra salud.