El orégano es una de las plantas que no necesita mucho cuido o de climas específicos para poder crecer y desarrollarse haciéndola con esto una planta de fácil cuido que puedes mantener con facilidad en tu hogar. El orégano es más popular en su versión de hojas secas, pero dependerá del uso que le queramos dar el que lo usemos fresco o seco.

Beneficios del orégano

Aunque no lo pareciera estas pequeñas hojas contienen propiedades antioxidantes como el timol y el ácido rosmarico que nos ayudan a disminuir los efectos del envejecimiento a nivel celular. Se le considera también un fungicida natural por excelencia y nos ayudara a combatir los hongos de forma impresionante. En su estado seco al  ser rica en fibra ayuda a mejorar el tránsito intestinal. Así como también es beneficioso para la vista y puede inclusive ayudarnos a la prevención del Parkinson y nos ayuda a la correcta coagulación de la sangre.

Según algunos estudios el orégano podría ayudarnos en la eliminación de ciertas bacterias dañinas para nuestro organismo e incluso podría ser más poderoso que la penicilina. Así como las infecciones, el orégano puede curar exitosamente casos de parásitos intestinales o amebas así como infestaciones de bichos externos como los piojos o las pulgas. Dentro de sus propiedades están el timol y el carvacrol que ayudan a la protección de las bacterias, pero también pueden ayudar a estabilizar las membranas musculares en caso de inflamaciones.

El té de orégano puede ayudarnos a controlar los dolores menstruales o curarnos de fiebres respiratorias así como la tos. También se le da la fama de mejorar la memoria teniendo otro componente llamado narigenina que ayuda al sistema circulatorio facilitando con esto la irrigación cerebral, de este se te aconseja tomarlo por lo menos dos veces al día, de esta forma se aprovechara cada uno de sus beneficios.