El aceite volátil es un componente activo que posee y que resulta muy útil, ya que tiene una acción antibacteriana significativa. Por ello es muy utilizado como antibiótico contra microorganismos patógenos de las vías respiratorias y de la piel.

A pesar de su sabor amargo, desde miles de años atrás ha sido utilizada esta planta con fines medicinales.  Se puede consumir lo mismo en forma de té que de aceite. Está demostrado que el ajenjo mejora el funcionamiento del sistema digestivo, desinflamándolo y controlando los cólicos intestinales, pero sobre todo en el metabolismo, pues alivia la absorción de nutrientes y la eliminación de toxinas. En este sentido, las grasas son eliminadas igualmente con facilidad, lo que beneficia a la vesícula biliar.

Los riñones se ven beneficiados de la misma forma con esta planta, pues funciona como diurético, eliminando los líquidos abundantes. Sus funciones llegan también a la expulsión de parásitos intestinales, el control de las picazones, la intervención del mal aliento e incluso del dolor de muelas y la otitis.  

Preparado en infusión se recomienda como tónico gástrico. Esta incrementa el apetito y facilita las digestiones. A las personas que sufren de enfermedades cardiovasculares o gastritis se les recomienda que no la ingieran.

Planta del ajenjo seca preparada para su preparación como infusión

El hígado siente los beneficios del ajenjo, ya que este acrecienta la secreción de jugos biliares. Para esto es recomendable tomar unas tres tazas del cocimiento. Las mujeres que poseen problemas menstruales pueden acudir a este antídoto, ya que el ajenjo actúa directamente sobre el útero, ayudando a la normalización de los ciclos. Las lombrices intestinales pueden ser combatidas de igual manera, pero esta vez con las flores de la planta (el equivalente a unas cuatro cucharadas) en un litro de agua hervida, debiéndose tomar todos los días en ayuna.

Una fórmula muy usada es la siguiente: diez gramos de ajenjo se vierten en medio litro de agua hirviendo. Después que repose cinco minutos, se filtra el líquido y se bebe guardar en un vacío de vidrio, el que estará en reposo en el frío por unos diez días, para luego ser tomadas una cucharada del té cada dos horas, siempre alejadas de las comidas. Esta fórmula ingerida por diez días ayuda muchísimo, por sus funciones depurativas y desintoxicantes. Se recomienda que una vez al año se repita esta acción para tener una vida sana.