Con gran abundancia de aceite vegetal (de ella sale el aceite de oliva), este fruto estimula la digestión al favorecer la secreción de jugos gástricos, como mismo las de color negro corrigen el estreñimiento al funcionar como laxante.  Por su parte, las verdes funcionan como astringente.

El aceite de oliva es positivo para la escarlatina, sobre todo para los niños, que sus cuerpos reciben con agrado las fricciones con este producto. Sus propiedades llegan incluso hasta la creación de la siguiente fórmula: un litro de agua con varias aceitunas hervidas es indicado para contrarrestar casos graves de congestión cerebral, como son los enemas. Incluso las quemaduras encuentran su antídoto en la pulpa de la aceituna machacada, algo que bien pudiera salvar a muchos en casos de emergencia.

Los científicos recomiendan comer unas siete aceitunas al día, pues estas con imprescindibles para la prevención de enfermedades. Entre estas están las cardiovasculares, por su alto contenido de fibras y de ácidos grasos insaturados, elementos que ayudan a disminuir el colesterol, evitar la formación de ateromas y reducir los triglicéridos.

Los que sufren de sobrepeso también podrán encontrar en esta un amigo, debido a su escaso contenido calórico, e incluso en caso de constipado, la aceituna ayuda a contrarrestarla, por su abundancia de fibra.

Es positivo para muchos lavarlas en caso de tener el fruto en su forma en conserva, para con ello eliminar la fuerte presencia del sodio. Esto, las personas hipertensas siempre deben tenerlo presente.

Destacada por su equilibrio de aminoácidos y una importante cantidad de minerales (calcio, hierro, vitaminas A y C y la tiamina), muchos las conocen también como olivas. Lo cierto es que la aceituna posee un 50 por ciento de agua, un 22 por ciento de grasas, un 19,1 por ciento de hidrato de carbono, un 8 por ciento de fibra y un  1,6 por ciento de proteínas.

De acuerdo a la madurez del fruto, se observa en ella una variación en la existencia de ácidos grasos insaturados como el omega 3, el omega 6, el palmítico y palmitoleico y el esteárico.

En caso de que la aceituna haya estado excluida de su plato, es nuestra recomendación que la incorpore con el mayor deseo. Nuestra salud cada día está en juego y hay que agradecer a la naturaleza que nos regale este tipo de productos para nuestro beneficio.