Muchas de las personas que tienen un perro de esta raza se sorprenden al escuchar sus ronquidos, que pueden llegar a ser muy fuertes. Y es que los Pug, como sucede con los perros de hocico achatado en general, pueden padecer algunos problemas respiratorios.

Un perro que no tolera bien el calor

La forma de su hocico condiciona su paladar blando, el cual en ocasiones puede ser demasiado ancho y laxo retrocediendo hacia la laringe cuando el perro jadea, lo que se conoce como síndrome braquiocefálico y que  en los casos más extremos llega a  dificultar la llegada de aire a los pulmones.

Aunque en general son perros sanos, hay que conocer esta especial característica para actuar en consecuencia. El problema del perro carlino o pug se agrava con las temperaturas demasiado altas, ya que no tolera bien el calor y le hace jadear con más fuerza. Tampoco le conviene el ejercicio demasiado intenso. Si un perro con problemas de paladar  se acalora o se fatiga demasiado es conveniente aplicarle hielo en la cabeza para refrescarlo y ayudarle a que se relaje.

Es importante controlar el peso del perro, ya que los Pug tienden a ser rechonchos ya por su forma natural, pero además son de apetito voraz y si no les ponemos freno pueden acabar sufriendo problemas de obesidad que acentúen sus problemas respiratorios.

¿Qué hacer si tu carlino sufre de problemas de síndrome branquiocefálico?

Básicamente hay que seguir las pautas indicadas en los párrafos anteriores, es decir, controlar su peso, no dejar que se acalores ni que realice ejercicios intensos. Por supuesto, como cualquier animal, debe de ser revisado periódicamente por un veterinario que puede hacer recomendaciones médicas para cada caso en particular. En el caso de que se vaya a operar al animal y no sea su veterinario habitual, hay que advertirle del problema ya que debe de tener especial cuidado con la anestesia.

También se recomienda que si el carlino tiene síndrome branquiocefálico se esterilice y no se dedique a la cría, ya que tiene muchas posibilidades de ser hereditario. Por eso mismo se recomienda que si se compra uno de estos perros a un criador, este nos garantice que los padres están sanos.