Son de atención especial los siguientes casos:

  • Trabajo de parto prematuro
  • Cuello uterino insuficiente
  • Diabetes
  • Embarazos múltiples
  • Incompatibilidad en el factor Rh del grupo sanguíneo
  • Embarazos en edad avanzada

¿Cuándo hablamos de un parto prematuro?

Un embarazo dura 40 semanas, a partir de la semana 37 se puede tener un parto que, si bien no es lo típico, está considerado dentro de los parámetros normales. Si el parto es anterior a la semana 37 se está en presencia de un parto prematuro, no se conocen todas las causas por las que se generan los partos prematuros, pero hay algunas circunstancias que se pueden considerar de alarma:

  • Presión arterial alta
  • Diabetes o cardiopatías
  • Embarazos múltiples
  • Placenta que se desprende o placenta previa
  • Tener menos de 18 años o más de 40
  • Ruptura de placenta
  • Infecciones vaginales, stress, nutrición deficiente, depresión, tabaquismo, alcohol o drogas.

Hay que prevenir los partos prematuros y sobre todo identificar sus síntomas

Síntomas que podrían provocar un parto prematuro

Es imprescindible llamar al médico si se presentan los siguientes síntomas:

  • Más de 5 contracciones por hora
  • Contracciones que se prolongan
  • Dolores abdominales
  • Aumento de la presión arterial
  • Rotura de bolsa
  • Sangrado o flujo vaginal

El médico hará los exámenes necesarios en el momento para saber si es un parto prematuro. Bajo ninguna circunstancia hay que auto-medicarse sino que la comunicación con el médico debe ser inmediata.

Cuando el médico determina que el parto puede ser prematuro toma medidas para retener el embarazo lo más posible. Algunas de ellas son:

  • Reposo absoluto de la mamá
  • Una buena hidratación oral o intravenosa
  • Hospitalización en algunos casos, en otros no es necesario
  • Medicamentos que retardan el parto, pero tienen efectos secundarios que podrían ser muy desfavorables para la mamá
  • Medicamentos para madurar más rápido al bebé

Si a pesar de todas estas medidas el bebé nace prematuro, permanecerá hospitalizado en neonatología el tiempo que sea necesario para adquirir el peso adecuado y sus signos vitales estén estables. Algunas de las dificultades que se pueden presentar son de índole respiratoria por pulmones inmaduros, dificultad al succionar y, por tanto, dificultad de alimentarse como así también poca tolerancia a la leche materna. Pueden llegar a necesitar alimentación intravenosa.