El adelgazamiento de la capa de ozono fue lo que originó el Protocolo de Montreal cuyo objetivo es lograr la reducción de emisión de contaminantes que debilitan la capa de ozono. Este acuerdo internacional ha resultado muy eficaz en la reducción de riesgos a largo plazo pero la radiación ultravioleta sigue siendo un peligro para la salud.

El 16 de septiembre: Día del ozono

Naciones Unidas ha establecido este día para recordar y concientizar sobre lo que significa la capa de ozono y preservarla. Se realizó en Nairobi el 16 de septiembre de 2010.

La vida urbana cargada de tecnología, tan llamativa y tan imprescindible como creemos que es, tiene su contrapartida en la capa de ozono. Al liberar productos químicos a la atmósfera, al llegar a la estratósfera debido a las radiaciones del sol se descompone y adelgaza la capa de ozono. Este fenómeno se está dando en todo el mundo, no es privativo de una zona o país.

Día internacional del ozono: 16 de septiembre

En realidad la capa de ozono recibe dos tipos de daño, por un lado el adelgazamiento y por el otro agujeros puntuales según la época del año. Este daño se traduce en mayor incidencia de los rayos ultravioletas en la superficie terrestre y los efectos más comunes son cáncer de piel, inmunodepresión y trastornos oculares. Algunos organismos de la tierra se irán adaptando a las nuevas condiciones pero otras especies seguramente van a desaparecer, como por ejemplo el plancton y con él los animales que lo utilizan de alimento. Pero el efecto no sólo será en personas y animales sino que afectará a plantas y por tanto a las economías en general. Mientras tanto el medio ambiente se está calentando porque la radiación solar llega a la tierra y se quedan elevando la temperatura, a este efecto se lo llama “efecto invernadero”.

Todos estos cambios son de carácter irreversible y ponen en riesgo la biodiversidad natural, los ecosistemas y la vida en general. Es necesario considerar esta información y tomar conciencia antes que sea demasiado tarde.