No es que comenzará a caminar ya, sino que es en estos momentos cuando el niño, por imitación, intentará transportarse de la misma manera que sus padres.

Si bien es importante ayudarlo y estimularlo para que logre caminar, también hay que tener en cuenta que cada bebé tiene sus tiempos, y no hay que presionarlo. Si no se le detecto ningún problema motriz durante el embarazo, el podrá caminar normalmente tarde o temprano.

Por sus propios medios, el niño empezará a ponerse de pie apoyándose en prácticamente todo lo que pueda: mesas, banquitos, juguetes, etc. Este es su modo de prepararse para dar los primeros pasos ya en pie.

niña apoyándose en un juguete para comenzar a andar

Una vez que logre el equilibrio, solo podrá hacerlo de forma lateral, hasta que aprenda a mantener el equilibrio con los pies y pueda coordinar cada paso.

Físicamente sus piernas están preparadas para mantener su cuerpo, por lo que es un tema mental. Por eso, hay que dejarlo experimentar, que se caiga y vuelva a intentarlo. Su cuerpo es muy liviano y sus huesos aún no están completamente desarrollados, por lo que la posibilidad de sufrir una lesión por caer al suelo es extremadamente baja. De todos modos siempre hay que tener cuidado con las puntas filosas y los toma corrientes.

Es normal que se de una situación un poco cómica, que ocurre cuando el niño logra pararse y mantenerse erguido, pero no puede sentarse, y termina pidiendo ayuda. Cuando los padres llegan, lo ven al niño parado, inmóvil y llorando.

Bebé comenzando a andar sin ayuda

Cuando ocurre esto, se le puede enseñar como hacerlo, pero primero hay que calmarlo.  Una vez que esté tranquilo, lo que se hace es flexionarle las rodillas y hacerlo bajar muy lentamente, con el fin de que vea como es el movimiento que debe hacer para volver al suelo sin lastimarse.

En esta etapa no es tanto una cuestión de enseñarle como hacerlo, más bien los padres toman un rol de supervisión. Caminar es algo que aprenden solos, sin embargo uno como padre debe vigilar que no se lastime y corregir cualquier movimiento erróneo que haga, o mostrarle algún movimiento que no le salga.

Así que básicamente lo más importante es preparar la casa para que el niño la use como pista de obstáculos sin lastimarse, cubrir puntas filosas, tapar los toma corrientes (ya que los agujeros son muy llamativos), si bien la patada eléctrica que recibirán por solo meter el dedo no suele causar ningún daño, y le sirve de lección, el peligro real está cuando quieren introducir algún objeto metálico.

También es momento de empezar a enseñarle que cosas no puede tocar o agarrar, como adornos u objetos de vidrio que se podrían romper y lastimarlo, o algo que simplemente no queremos que toque. Se calcula que alrededor del año de vida ya debería caminar por su cuenta y casi sin ayuda.