Aunque son muy cómodas y prácticas, las papillas preparadas no son la mejor alimentación porque no podemos controlar la sal, los azúcares u otros ingredientes, de tal manera que pese a presentarse y promocionarse como un alimento lleno de beneficios para los pequeñines, sabemos que lo natural y hecho en casa es lo más saludable para ellos.

Escoger verduras de estación

Evitar congelados, enlatados y verduras fuera de estación es lo mejor, y en lugar de ellas prefiramos verduras y frutas frescas al cien por ciento. Camote, espinaca, zanahoria, todas hacen excelentes papillas y se encuentran durante todo el año en supermercados y verdulerías.

Las verduras de temporada pueden servirnos para preparar nutritivas verduras para el bebé

Evitar las frutas demasiado azucaradas

Las frutas se recomiendan en los meses posteriores en los que el bebé se ha acostumbrado al sabor de las verduras, de lo contrario estos repelen los sabores salados y prefieren siempre los dulces. Evitar frutas como el mango, la sandía o el melón que contienen un alto grado de azucares es recomendable para que el bebé no abuse de los sabores dulces.

Para las papillas de frutas hay que evitar las más dulces

Usar carnes altas en proteínas

Meses después de que el bebé se acostumbra a frutas y verduras, el pediatra empieza a recomendarle carnes. Pechuga de pollo o hígado se pueden procesar junto a verduras y hacer papillas llenas de proteínas, y no en balde mencionamos estas carnes, ya que son ricas en más beneficios como el hierro y la vitamina B3.

Usar la vaporera, no hervir las verduras

Al hervir las verduras estas pierden gran cantidad de sus beneficios y nutrientes, hacernos de una vaporera para cocinar los alimentos del bebé es lo más saludable, y así los nutrientes no terminan en el agua sino en las papillas. De hecho, en el mercado podemos encontrar aparados que cocinan al vapor los alimentos y también preparan la papilla.

Consultar con el médico cualquier cambio

Pero ante todo, procuremos consultar con el pediatra cualquier cambio en la alimentación del bebito, así como en sus gustos por ciertos alimentos, ya que cada etapa de su crecimiento precisará de una alimentación específica que el doctor nos irá recomendando. Además, siempre recordemos que lo natural y hecho por mamá es por mucho mejor que lo procesado en una fábrica.