Por otro lado, ya empieza a poder percibir ciertas cosas del mundo exterior, y comienza a sentir los distintos estímulos, en especial los sonoros (como la voz de la madre) y los táctiles.

Su desarrollo corporal durante el primer mes

Es normal que en este periodo el niño aumente su peso 1 kilo aproximadamente y su altura alrededor de 4 o 5 centímetros.

En cuanto a sus órganos, el cerebro es el que más se desarrolla, no solo durante el primer mes sino durante los primeros años de vida, por lo cual la alimentación y la estimulación intelectual son muy importantes durante la etapa infantil en general.

Sus extremidades comienzan a relajarse, empiezan a desarrollar los reflejos neuromusculares, aquellos que estiran o contraen el músculo.

primeros movimientos del bebé

Es importante comprobar la presencia del llamado Reflejo de Moro. Se cree que provoca por un miedo innato a caer de espaldas. En este caso el bebé estira las cuatro extremidades y las tensa, parecería como si estuviera dando un abrazo, su ausencia podría indicar un trastorno en el sistema motor del sistema nervioso (una hemiplejia por ejemplo).

Para comprobarlo, se debe colocar al niño, boca arriba sobre una superficie blanda (como una cama), sin levantarle las piernas, se lo levanta levemente agarrándolo desde las manos hasta que la espalda este en el aire unos pocos centímetros y se lo deja caer, si el niño está bien, extenderá los brazos y luego los contraerá contra su pecho (y muy probablemente se le note disgusto en la cara y llore), si no ocurre lo ideal es llevarlo al médico cuanto antes. Por último la piel perderá poco a poco el intenso tono rosado.

El niño cuenta con una serie de reflejos innatos que le permiten detectar el pezón de la madre con facilidad cuando el pecho de ella está cerca de la mejilla del niño, el de succión, deglución y arcadas. Los 2 primeros se describen por si mismos, el último le sirve para no tomar líquido en exceso.

Es normal que tengan una fuerte necesidad por succionar objetos, en principio es la manera de reconocerlos, y constantemente querrán tomar leche de la teta, o biberón en su defecto.

Desarrollo de los sentidos

En cuanto a los 5 sentidos, tiene un alcance de visión extremadamente corto, solo puede distinguir con nitidez a no más de 30 centímetros. Por esta razón los colores brillantes o contrastantes les llaman la atención, ya que pueden distinguirlos desde lejos con más facilidad que cosas más oscuras o de color blanco. Pueden seguir objetos en movimiento pero por pocos segundos, es recomendable colgarle el juguete móvil al costado de la cuna, y arriba de ella, ya que se pasan la mayor parte del tiempo acostados con su cabeza girada hacia un lado.

sentidos del bebé durante el primer mes

En cuanto a la audición, pueden escuchar perfectamente, y ya luego del 1º mes reconocen voces de las personas más cercanas. Prefieren los sonidos suaves, por lo que es conveniente intentar calmarlos con música tranquila.

Ya a la primera semana de vida puede reconocer el olor de sus padres, y al pasar el tiempo se irá desarrollando, pero no tienen mucha diferencia con un adulto.

Distinto es con el sentido del gusto, tienen más papilas gustativas que los adultos, y su sentido está más afinado hacia lo dulce, en especial a la leche de la madre.

El sentido del tacto está extremadamente desarrollado, a punto tal que los abrazos y los mimos les afectan mucho más que a los adultos. Se cree que un niño que se les carga y mima muchas veces durante el día puede dormir con mayor tranquilidad durante la noche.

La higiene

Es normal que el niño produzca una gran cantidad de mocos y lagañas, y que tenga la cara pegajosa a causa de esto, por lo cual es importante limpiarlo seguido, el pediatra debe indicar como hacerlo.

El muñon del cordón umbilical debe ser limpiado y desinfectado seguido, de todos modos no posee terminales nerviosas, por lo que el bebé casi ni lo sentirá.

La alimentación

Por último, la alimentación. Hay una cuestión de aprendizaje, tanto en la madre como en el bebé. Por lo general los recién nacidos querrán la teta cada 2 o 3 horas, pero a medida que crezcan no lo harán con tanta frecuencia y de a poco se irán formando un horario de comida.

biberón del bebé

En este caso lo ideal es alimentarlo solo cuando tenga hambre, y ser flexible, de a poco irá exigiendo con menos frecuencia.
Hay que tener en cuenta que un niño alimentado con leche materna comerá con más frecuencias que uno que se alimenta por biberón.

Finalmente, no se recomienda calentar el biberón con microondas y siempre hay que comprobar la temperatura de la leche, ya que las paredes internas de su boca son mucho más sensibles que las nuestras.