Preparar este primer día es fundamental, algo que ayudará a que la experiencia sea lo más positiva posible. Para ello te hemos preparado consejos con el objetivo de hacer más fácil este día tan temido:

  • Por muy nerviosos que os sintáis, debéis de aparentar tranquilidad y alegría. Si el niño se huele algo comenzará a ponerse nervioso incluso el día anterior. Lo mejor es hablar del tema, comentarle que va a ir a la guardería pero no estar todo el día hablando del mismo tema. La insistencia puede ser percibida como que le queréis “vender” algo que no le va a gustar.

Pequeños rituales pueden ayudar al niño a adaptarse a la nueva situación, como colocar sus cositas para ir a la guardería o, por la mañana, levantarse cinco minutos antes para poder dedicar ese tiempo a mimos y a juegos antes de dejarlo en el centro.

  • No dejéis al niño sin despediros. Para evitar el mal momento, algunos padres optan por entretener al niño con juguetes y, cuándo no se da cuenta, marcharse. Esto puede ser bueno para ellos, que se libran de presenciar el berrinche, pero es malo para el pequeño que al percibir que sus padres no están puede sentirse abandonado.

La despedida, no obstante, debe de ser breve. Un besito y un hasta luego son más que suficientes, nada de intentar consolarlo o de tratar de chantajearlo con dulces o promesas. Cuanto más alargues la despedida más le costará al niño.

En cuanto a los padres, es fundamental que estén tranquilos pero una vez que os hayáis ido… llorar no es malo si se siente la necesidad. Puede ayudar a descargar tensiones. Pero sin dramatizar, en pocas horas el niño estará de nuevo con vosotros.

  • El niño no estará llorando todo el rato. Si le preguntas al personal de la guardería te lo dirán casi de manera unánime: los niños lloran un rato al irse los padres y vuelven a llorar al verlos cuándo van a recogerlos. Esto hace que muchos papás acaben pensando que sus hijos se han pasado todo el rato en pleno berrinche.
  • Siempre que sea posible, realizad un entrenamiento previo. Si el primer día dejas al niño ocho horas en la guardería hay muchas más posibilidades de que rechace volver. Es bueno que se incorpore poco a poco siempre que sea posible, quedándose muy poco tiempo los primeros días y aumentando progresivamente el horario.
  • También es bueno practicar dejándolo alguna vez con un familiar, aunque sea para hacer un pequeño recado. De este modo el niño sabrá que los padres vuelven a por él.
  • Es bueno que tenga alguna de sus cosas. Su chupete, su juguete favorito, una mantita que suela sujetar… Cualquier cosa que al niño le resulte familiar y agradable le ayudará a calmarse y a estar más a gusto en su primer día de guardería.

Esperamos que estas sugerencias ayuden a que el primer día de guardería de tu niño o niña sea un trámite sin importancia, algo que ayudará a su integración para el resto de días que pase en el centro.