A veces el deporte elegido permite el uso de protecciones: casco, guantes, rodilleras, protector bucal, en otros no se acostumbra su uso y esto pasa a ser una mala práctica. Las protecciones que siempre se pueden usar, cualquiera sea el deporte, son: protector bucal (es bueno acostumbrarse a él porque un golpe en la boca puede aflojar dientes y los tratamientos generalmente son caros), rodilleras, muñequeras y coderas (porque las lesiones en rodillas y codos suelen ser complicadas y tardan mucho en curarse) y el protector inguinal (que protege de golpes en la zona baja, pero a veces, depende de cómo sea el golpe, puede agudizar la lesión). Otro punto importante a considerar es el calzado que se utiliza para la práctica, debe sostener el pie porque un calzado más flojo no protege de esguinces.

Otro aspecto a tener en cuenta es calentar el cuerpo antes de comenzar la práctica porque cuando se comienza con la exigencia corporal en frío hay posibilidades de desgarros o distensiones musculares.

Respetar las reglas del juego hace que la práctica sea más calmada y, en todo momento, tener presente a la otra persona, siendo respetuoso y teniendo una actitud de protección a los demás.

Lesiones deportivas más comunes

Y si a pesar de todo se produce una lesión, suspender la práctica es lo que hay que hacer porque de seguir como si nada pasara la lesión se puede acentuar. Esto es lo que se acostumbra porque en el momento con el cuerpo caliente no se siente mucho dolor y se tiende a seguir y después las consecuencias son mayores.

En la práctica deportiva como en la vida misma lo positivo es lograr el equilibrio y no dejarse llevar por situaciones del momento.