Probablemente no puedan viajar en los primeros meses, pero con las medias necesarias y algunos consejos que les daremos en este artículo podrán viajar sin problemas. Según algunas experiencias por lo menos en los primeros 3 meses el bebé necesitará demasiadas atenciones, desvelos y cuidados como para salir, pero luego de los 3 o 4 meses sus defensas están un poco más fuertes y se ha adaptado un poco mejor a su ambiente y ya podría estar en condiciones de viajar.

Recordemos que aunque vayas a desplazarte con el niño y pueda ser una bonita experiencia, es preferible por el momento dejar viajes demasiado pesados o extremos y buscar lugares más tranquilos, hay que ir paso a paso. Hay ciertas medidas que tendrás que tomar en cuenta para que tu viaje sea placentero para todos, que se unirán a los consejos para unas vacaciones con un bebé que ya te dimos aquí hace tiempo. Como primera medida tendrás que llevar contigo un botiquín con lo necesario y básico para cualquier tipo de accidente o emergencia. Puedes ir al pediatra para verificar que tu hijo este bien de salud y que si está tomando algún medicamento este no falte en el botiquín.

Un buen consejo es hacer una lista con las posibles alergias o información general de tu hijo sobre su salud así como también los medicamentos que toma. Cuando las emergencias pasan muchas veces podemos quedar el shock y nuestra mente quede en blanco. Es bueno llevar bloqueadores de sol o por lo menos un sombrero grande para poder protegerlo de esos dañinos rayos, recordemos que su piel todavía es un poco sensible.

Si se hará un viaje en coche, recordemos una de las medidas de seguridad muy importante: el asiento del bebé siempre debe ir en la parte de atrás y nunca en el asiento delantero. También debes revisar que el asiento esté debidamente colocado y no haya peligro de que este quede suelto y con el movimiento del vehículo pueda soltarse. Por otra parte, si optáis por viajar con el bebé en un avión, recordad que se debe conseguir un asiento que esté aprobado por la normativa de cada compañía aérea y del propio país de origen y destino, para que no tengas problemas en el momento de embarcar.

Si todavía le das pecho a tu bebé deberás de no olvidar llevar una botella con agua o algún líquido para que permanezcas hidratada en todo momento. Es bueno que lleves todo lo necesario en una maleta o en la pañalera, pero también sería buena idea el tener una blusa o una muda extra de tu bebé en un lugar más cercano y accesible a ti, como por ejemplo tu cartera. Nunca sabemos cuándo el bebé pueda tener una accidente inesperado.