Con respecto a la empresa…

  • Recopila información. Los días previos a la realización de la entrevista, debes informarte sobre la empresa. En Internet podrás leer la trayectoria, el número de empleados que tiene, los productos y servicios que ofrece… Intenta conocer todos los detalles posibles sobre la compañía ya que así te sentirás más seguro cuando hables con la persona que te entrevistará.
  • Confirmación de cita. Aunque tengamos miedo de ‘parecer pesados’, recomendamos antes de la cita llamar para confirmar la hora, o el día en el caso de que nos hayan avisado con mucha antelación. Esto da una imagen de seriedad e intereses de cara a la empresa que nos beneficia, además de comprobar realmente si entendimos bien la cita que nos fijaron.
  • Llega temprano. Una de las virtudes que todas las empresas valoran en sus empleados es la puntualidad. Y es que llegando con tiempo a la entrevista, no sólo denotas que eres puntual al llegar sino que da a entender que también lo serás en la entrega de posibles proyectos que te pudiera pedir la empresa.

Presentarnos correctamente en la entrevista es clave para conseguir nuestro empleo

No debes olvidar…

  • Estudia todo sobre ti. Puede parecer ‘extraña’ la idea de que haya que estudiar lo que uno mismo ha hecho o estudiado, pero aunque seamos conscientes de nuestros conocimientos, debemos repasar algunos aspectos. Por ejemplo, las fechas y periodos de nuestros anteriores trabajos, así como todo lo que aprendimos en nuestros antiguos puestos y por qué no seguimos en ellos. Este tipo de preguntas son básicas en cualquier entrevista, y no siempre podemos recordar a la perfección los detalles comentados anteriormente. Acuérdate también de llevar una fotocopia del currículum el día de la cita.
  • ¿Por qué debes ser tú? Posiblemente cuando mandaste el CV a la empresa se te ocurrían muchas razones por las que tú serías el candidato perfecto. Sin embargo, debes argumentarlas y llevar preparado un pequeño ‘discurso’ sobre tus aptitudes mientras haces referencia a tu formación y experiencia. No olvides pensar en tres virtudes y tres defectos de tu carácter, ya que generalmente es una pregunta que se hace en todas las entrevistas.
  • Cuida tu imagen. Ante una situación que nos resulta complicada o nos genera incertidumbre, es recomendable vestirnos de forma que nos sintamos cómodos y atractivos. Si nos gusta cómo vamos vestidos, peinados o incluso el olor de nuestro perfume, nos dará seguridad y eso se notará en la forma de comunicarnos, tanto verbal como físicamente. Evita la ropa llamativa, utiliza un maquillaje discreto si eres mujer y aféitate si eres hombre.
  • Ensaya la entrevista. Aunque hayas hecho anteriormente más entrevistas de trabajo y creas que tienes ‘cierta seguridad’ frente a esta situación, nunca está demás preparar la entrevista haciendo un pequeño ensayo. Ponte frente a un espejo y podrás controlar tu postura corporal, muy importante a la hora de transmitir tu carácter en una entrevista de trabajo. El seleccionador también se la preparará, por lo que no creas que si la ensayas ‘no servirá de nada’, sino que sentirás que estás preparado para afrontar cualquier situación y denotarás seguridad y confianza para la empresa.
  • Ve siempre solo. Muy importante: no acudas nunca a la entrevista de trabajo acompañado. Denota falta de madurez o inseguridad, y aunque quizá el seleccionador no vea a tu acompañante, posiblemente otro empleado de la empresa se lo comente posteriormente.