• Si vas a adoptar a un gatito asegúrate de que dispones de una buena zona para tener un arenero. Si no tienes terraza y no quieres ponerlo en el baño es recomendable comprar un mueble cerrado donde poder ocultar la bandeja. Hay algunos ya diseñados en el mercado que son muy útiles para evitar olores. Y es que la arena de los gatos huele aunque se limpie muy a menudo pero siempre hay soluciones.
  • Los gatos sueltan pelo, sobre todo en la época de la muda. Esto es algo que tienes que tener en cuenta. Muchas personas que viven solas están acostumbradas a pasar la aspiradora quizás una o dos veces por semana y al llegar el gato es probable que tengan que hacerlo a diario para mantener la casa tan limpia como la tenían. Además tendrás que cuidar de no dejar al alcance del animal pastillas, plásticos o cualquier otra cosa que se pueda comer accidentalmente. Casi, casi como tener un niño en casa.
  • Al principio el gato estará incómodo. Es normal, tiene que acostumbrarse, no lo agobies y deja que siga su ritmo, el solo te buscará cuándo esté preparado. Ponle una camita en un lugar tranquilo, donde nadie lo moleste y que pueda identificar como su espacio seguro. Si es posible fabrícale alguna cueva y habilita un sitio para que pueda trepar a las alturas. A los gatos les encanta ver el mundo desde cierta distancia, ya que como buenos felinos se sienten más seguros así.
  • Los gatos son activos, el bebé gato más. Proporciónale juguetes o se los proporcionará el mismo. Si no le das un rascador acabará rascando los muebles y si no le das juguetes seguramente acabe utilizando lo que encuentre por casa. Si no usa sus juguetes anímalo a hacerlo, usa catnip para que se acerca mejor a ellos y enséñale lo agradable que es su rascador pasando sus patitas por él. Educar a un gato no es fácil pero no es imposible, solo hay que convencerlo de que lo que le ofreces es mejor.
  • Si de verdad te gusta esa figurita que hay sobre la mesa de la sala… guárdala o ponla en un lugar que no alcance el gato. Sobre todo si ya ha demostrado que le gusta darle con la pata ya que una vez que lo haya hecho es más que probable que repita, no importa cuánto le riñas por ello.