Sus aplicaciones abarcan desde el tratamiento de lastimaduras, quemaduras y heridas externas, hasta su uso interno para aliviar problemas inflamatorios de toda índole. Aunque se lo suele usar en cremas o preparados mixtos que se consiguen en farmacias y herboristerías, para los que tienen la posibilidad de tener una planta de aloe vera a su disposición existen recetas para crear preparaciones en forma casera. Vamos a ver cómo puedes preparar estos extractos de aloe vera en tu propia casa, aunque son remedios naturales que puedes adquirir también en los comercios adecuados, aunque aquí te ofrecemos aquí el método más tradicional.

Gel de aloe vera

Se le llama gel de aloe vera al contenido viscoso que se encuentra en la parte interna de las hojas de la planta y que puede quitarse fácilmente con la ayuda de una cuchara o utensilio similar. En el caso de que se lo vaya a utilizar inmediatamente, no es necesario más que aplicarlo en forma directa una vez que se lo obtiene o previo paso por un refrigerador para que el alivio sea aún mayor pero si se lo quiere guardar por más tiempo, existe formas de mantener sus principios activos conservados. Una de ellas es a través del congelamiento de la pulpa fresca como si fueran cubos de hielo o pequeños comprimidos de gelatina, sólo basta con colocar el contenido dentro de un recipiente de plástico -con divisiones del tamaño adecuado según se lo quiera conservar- y ponerlo a enfriar como se haría normalmente con otros productos. Esta clase de conservación sirve no sólo para aumentar la durabilidad del aloe vera, sino también para endurecer su gel y hacerlo propicio para su uso en zonas conflictivas y de difícil acceso.

Extraer el gel de aloe vera

Jarabe de aloe vera

Ideal para su consumo por vía oral, el jarabe de aloe vera se realiza en forma muy sencilla: sólo basta tener hojas adecuadamente preparadas -sin las espinas y previamente remojadas en agua para quitarle materiales no deseados- miel y una bebida alcohólica blanca, que puede ser whisky o coñac. Todos estos ingredientes se mezclan en una botella de vidrio que debe almacenarse en lugares al resguardo de la luz. Resulta muy útil beberlo para desintoxicar al organismo.

Jabón de aloe vera

El jabón de aloe vera se prepara muy fácilmente: se necesita un jabón neutro  -glicerina- y el gel de la planta previamente licuado en proporciones 25 a 1. Se coloca el jabón de glicerina a baño maría hasta que se disuelve y una vez que su consistencia es bien líquida se le agrega el licuado de aloe vera. Luego se coloca la mezcla en moldes y se deja enfriar hasta desmoldar los jabones listo para utilizar en la piel durante el baño.