El primer paso es hacer un buen examen del terreno tanto de su aspecto general como de la composición pues sin duda no va a ayudar a poder seleccionar las labores preparatorias en pro de maximizar las posibilidades del terreno. Sobre todo si conocemos la composición del terreno tendremos conocimiento de los valores de permeabilidad con el fin de poder actuar para corregir cualquier inconveniente.  Para ello el procedimiento habitual es realizar unas zanjas de sondeo con la suficiente profundidad para que se pueda ver las diferentes capas del terreno. Tras realizar el análisis debes asegurarte que las zanjas vuelvan a ser cubiertas con esa misma tierra después de haber retirado todo lo innecesario y no beneficiario para el cultivo.  Por otro lado también existe un procedimiento llamado ahuecamiento que se realizan sobre todo para los terrenos tenaces que se han reservado para cultivar hortalizas o árboles ya que requieren un suelo muelle para germinar mejor.  Para ello se desfonda el terreno hasta unos 50 centímetros aproximadamente de profundidad con mucho cuidado para no subir algún componente del subsuelo al terreno laborable.  Al mismo tiempo pueden despojarse del terreno las malas hierbas, raíces, piedras y demás que puedan obstaculizar el cultivo.

La operación de desfonde tiene  gran importancia ya que es la mejor forma de que las  aguas de lluvia quede en la superficie del terreno sin olvidar la facilidad de la entrada del aire que resulta muy beneficioso para las raíces. El siguiente paso es mezclar muy bien aquellos abonos que vaya a precisar. Existe dos clases de desfonde, parcial o total. Es decir que se remueva todo el terreno o tan solo parte de él. El desfonde parcial es realizado para él cultivo de árboles y  la profundidad de cada   zanja vendrá determinada también por la especie. Existe una época más idónea para realizar esta tarea sobre todo es el otoño. Es la temporada más indicada para sanear el suelo ya que con la ayuda del frío puedes airear y reposar el terreno con vistas a que el terreno pueda asimilar los elementos fertilizantes que se le apliquen.  Cuando llega la primavera se empieza a labrar la tierra para prepara a la tierra a recibir las semillas o plantas que vayas a plantar.