A veces no es fácil saber qué le gusta a un gato. Llevados por la novedad pueden demostrar mucho entusiasmo por algunos premios de esos que se pueden comprar en una tienda de animales, para luego ser totalmente indiferentes las siguientes veces que se los ofrezcamos. Otros, ignoran totalmente estos productos, pero se vuelven locos ante la posibilidad de comer un poquito de atún o una latita de paté.

Cuándo sepamos qué es aquello que más le gusta a nuestro gato, debemos de reservarlo para ocasiones especiales, sobre todo si estamos tratando de que aprendan algo. El gato reacciona mucho mejor a los premios que a los castigos, por lo que los estímulos positivos son básicos en su educación.

Evidentemente, no es necesario decir que los premios no pueden ser perjudiciales para su salud. No importan cuánto le gusten al gato nuestras galletas de chocolate, jamás debemos darles este alimento porque sabemos que es malo para él.

Cuándo premiar al gato

Hay dos maneras de premiar al gato que sabrá agradecer. Una es la forma directa. Por ejemplo, si estamos tratando de que el animal utilice el rascador en lugar de nuestro sofá, podemos darle una recompensa cuándo vemos que va directamente a afilar sus uñas al lugar correcto. 

Evita los gestos muy efusivos y las felicitaciones muy animosas, porque no las entenderá y quizás se asuste, no queriendo volver al rascador. Para ti puede quedar claro que le estás felicitando, el tan solo puede percibir demasiada excitación para su gusto.

La otra manera de premiar a un gato es permitiendo que él mismo encuentre su recompensa al actuar como es debido. Por ejemplo, si queremos estimular su juego, una bolita que al hacerla rodar suelte premios es muy indicada. Cuando el gato hace ejercicio, a la vez consigue su recompensa y no necesitamos estar allí para premiarle cuándo lo hace bien.

Por último, recuerda que no todos los premios tienen por qué ser comida. Algunos gatos aprecian mucho un buen cepillado, extra, un rato de juego o que simplemente se les deje hacer algo que normalmente tienen vedado, como puede ser subir a la cama.