Estos son los puntos que puedes tener presentes para evitar bloquearte ante preguntas exigentes, sugerencias que te pueden resultar muy útiles para estas reuniones o exposiciones:

  • Prepara tus preguntas, no lo dejes al azar: Llevar siempre la iniciativa al formular las preguntas que interesan es una estrategia necesaria en una presentación, permitirá que tengamos el control de la exposición. Evita que el tiempo para consultas empiece con la frase ¿alguna pregunta?, mejor sugiere cuestiones del estilo: ¿alguien tiene algo por aportar a la charla? ¿Qué opinión les ha generado la presentación?, de esa manera con preguntas ya preparadas podrás tener también listas sus respuestas.
  • Considera las preguntas como una oportunidad: Antes de verte en dificultades busca la manera de llevar dicha pregunta a donde quieras aterrizar alguno de tus puntos, sí puede que no des la respuesta que buscaban pero por lo menos debes lograr que la respuesta llegue a un punto donde tu credibilidad no se vea minada, sino donde tu agilidad para afrontar una pequeña crisis sea destacada.
  • Responde con buena cara: Frases como “qué buena pregunta” o “me alegra que preguntes eso” son buenos ganchos para iniciar, ya que aun cuando no sepas muy bien la repuesta podrás mantenerlo con bajo perfil gracias a tu reacción. Esto permite que además de reducir tu propia ansiedad puedas sortear el ambiente hostil de una pregunta malintencionada.
  • Admite tu ignorancia, pero siempre asume un compromiso: A veces simplemente una pregunta difícil se debe a que no sabemos la respuesta, y esto es completamente normal, no hay por qué alarmarse y responder con honestidad que no sabemos…pero, siempre asumamos el compromiso de buscar la respuesta y compartirla. Si se trata de una presentación en tu empresa, puedes mandar un memo con tu respuesta, si es una charla en un congreso, un email bastará. Lo que deja mala impresión no es la ignorancia, sino el quedarse con ella.
  • Busca que tu credibilidad no se vea afectada: Finalmente, puedes usar los consejos anteriores a tu antojo, pero la meta final para responder o no una pregunta difícil es evitar que tu credibilidad se vea afectada, prepárate y afronta la dificultad de estas preguntas siempre buscando que tu desempeño profesional se vea afectado positivamente.

Sigue estos consejos para preparar del modo adecuado cualquier presentación en el trabajo y tendrás más posibilidades de éxito. Recuerda buscar siempre la naturalidad, prepararte con el tiempo suficiente y sobre todo responder calmado a cada una de las preguntas que te puedan plantear.