No existe una posición específica que garantice el bienestar de una mujer embarazada mientras duerme, ya que cada cuerpo es distinto y la posición que haya adoptado el bebé es determinante, así como el grado de movimiento que realice. Sin embargo, es posible lograr una colocación más cómoda para que la madre no sufra de insomnio, mala digestión y otras afecciones generadas por una posición incorrecta al dormir.

Cambia tu posición regular

Lo primero que debes entender es que debes cambiar tu posición regular, al menos a partir de los 4 meses, cuando el feto comienza a moverse y buscar la posición más cómoda para él. Por ejemplo si acostumbras a dormir boca abajo, deberás reorientar tu postura, o si dormías boca arriba, quizá debas comenzar a dormir de lado.

La nueva posición

La nueva posición no es definitiva, y generalmente se reorienta a medida que el bebé crece dentro del útero. No obstante, algunos especialistas han realizado aproximaciones acertadas sobre cómo debe colocarse la madre al momento de dormir. Probablemente duermas boca arriba, con orientación hacia el lado derecho o izquierdo. Lo más recomendable es que te inclines hacia el lado izquierdo, ya que así evitas presionar demasiado el lado derecho, porque allí se encuentra el hígado. Del mismo modo, se previene la compresión de algunos vasos de la columna vertebral.

Complementos para mejorar el sueño

Existen algunos complementos ideales para mejorar la posición de la madre durante el sueño, como almohadas y cojines. Su elección responderá al grado de comodidad que sienta la madre, porque en algunos casos, estar demasiado respaldada puede generar calor o fatiga, ya que pierde cierta libertad de movimiento. Otras madres, encuentran en el cojín un gran aliado, y puede dormir plácidamente, de modo que debes probar cómo te sientes más cómoda.

El colchón debe ser recto y firme, para soportar a la columna sin hundirse demasiado. Dependiendo de la posición del feto, debemos colocar cojines en zonas estratégicas, por ejemplo, si la cabeza del bebé está colocada hacia la pelvis, una almohada entre los muslos puede ser de gran ayuda, en algunos casos, también será necesario algún cojín para apoyar el vientre.