La primera exposición del modelo ocurrió hace poco más de un año, cuando fue presentado como un concept car en el Salón de Frankfurt 2015, pero seguramente todos los fanáticos de la marca alemana y en general, de la industria automovilística, deben de recordar el momento en concreto, puesto que fue catalogado en su nación, como de gran impacto por su contenido innovador, habiendo quien se arriesgaba a opinar, que ese era el futuro de la industria automotriz en el país.

Indudablemente, no ha pasado mucho desde que Porsche confirmase la eventual entrada a producción del nuevo modelo, llamado a establecerse como la insignia de la marca, para seguidamente comunicar que la variante de producción del Mission E tendrá más de 530 km de autonomía. Se trata pues, de un potente automóvil eléctrico que utiliza dos motores sincrónicos de imán permanente (PSM) que le permiten ofrecer hasta 600 CV, con una capacidad sublime para acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 3.5 segundos, además de alcanzar los 200 km/h en solo 12.0 segundos y partiendo de reposo. Asimismo, posee un diseño competente que le permitirá recargar sus baterías al 80% en un periodo mínimo de 15 minutos. Información oficial que se rescata de las declaraciones realizadas por Oliver Blume, director general de Porsche, hizo a los compañeros de Top Gear.

Interior del Porsche Mission E

Prosiguiendo con la información suministrada por Blume, éste hacía mención a la preocupación que le inquietaba otro aspecto, aduciendo que el mayor problema se va a encontrar en la red de cargadores, pues para conseguir el rendimiento al que anteriormente se hacía referencia, era necesario un cargado en un intervalo de 150 kW y 800 voltios, que concedería la esperada recarga del 80% de la batería en solo 15 minutos.

Estéticamente, el Porsche Mission E es un vehículo deportivo de cuatro puestos, con una altura límite de 130 cm. Respecto a las baterías, éstas se han acomodado en posiciones estratégicas de su chasis, para conseguir una distribución proporcionada del peso y un centro de gravedad lo más bajo posible. Adicionalmente, la carrocería está confeccionada en varios elementos como aluminio, acero y plástico reforzado con fibras de carbono. Finalmente, los dispositivos de control se han instaurado para que el conductor pueda proceder de manera expeditiva e intuitiva. El cuadro de instrumentos está caracterizado por la ubicación de cinco relojes, con la distintiva forma redonda de Porsche. Al mismo tiempo, estos instrumentos utilizan tecnología OLED y están asignados a las siguientes funciones a saber: Connected Car, Drive, Energie, Performance y Sport Chrono.