Ese puente es el mundialmente célebre Ponte Vecchio. Todos los turistas que visitan Florencia se toman una fotografía allí. De hecho, su imagen es un símbolo de la ciudad. No faltan motivos para que todos quieran visitarlo: es el puente de piedra más antiguo de toda Europa y un sitio sumamente romántico para pasear con la persona amada.

El Ponte Vecchio se sostiene sobre tres arcos de aproximadamente 30 metros de ancho y entre 3,5 y 4,5 metros de alto.

Pero no es simplemente un puente: sobre él hay innumerables tiendas de todo tipo, en especial joyerías y relojerías con escaparates lujosos. Aunque en sus primeros siglos de existencia, los negocios que estaban sobre el puente eran mayormente en carnicerías. Dichas propiedades pertenecían al gobierno florentino, quien se las rentaba a comerciantes. Las carnicerías fueron cerradas cuando la corte de Cosme I se mudó al Palacio Pitti, muy cercano al lugar, debido al mal olor que producía la carne. Entonces, los vendedores de oro y joyas tomaron el lugar de los carniceros. Y, a partir del siglo XV, estas tiendas dejaron de ser estatales y pasaron a manos de particulares.

El Ponte Vecchio es uno de los atractivos principales de Florencia

A diferencia de otros puentes de Florencia, el Ponte Vecchio tuvo la suerte de sobrevivir a los destrozos que realizaron los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se retiraban de la ciudad.

Este puente no solamente es ícono de Florencia por sus casas colgantes o su antigüedad: también representa el amor eterno. Cada año, miles de parejas visitan el Ponte Vecchio para dejar atados los candados que simbolizan los sentimientos que las unen. La leyenda dice que si dos personas que se aman colocan un candado en el puente y luego arrojan la llave al río, su amor durará por siempre.

Si bien el ritual es muy romántico, la Alcaldía florentina remueve los candados cada cierto tiempo, para que más y más turistas puedan realizar tan visible muestra de afecto. Hoy en día, quien intente colocar un candado sobre el Ponte Vecchio deberá afrontar una multa elevada.

Turistas paseando por la calle peatonal llena de comercios que atraviesa el Ponte Vecchio

Abierto todo el tiempo, este puente peatonal está habitualmente lleno de turistas. Si no te importa compartir el reducido espacio, visitarlo junto a tu media naranja vale la pena. Tanto los florentinos como los visitantes suelen concurrir al Ponte Vecchio durante las últimas horas del día, para apreciar la caída del Sol.

Puedes planificar tu visita al puente junto con otras atracciones de Florencia como el Palazzo Vecchio, la Piazza della Signoria, el Museo Galileo, la Galería Uffizi y el Palacio del Bargello, todas muy cercanas entre sí. Caminar por el Ponte Vecchio es como deambular por una calle más de la ciudad. Casi no te darás cuenta que estás caminando sobre un puente que cruzar el Arno.