Presenta efectos abortivos por lo que no se recomienda su uso en mujeres embarazadas.

Los usos habituales que se le da al poleo son referidos a problemas estomacales ya que es un digestivo muy bueno, elimina gases y también alivia el dolor de cabeza causado por indigestión.

Sus aportes nutricionales son aluminio, calcio, cobalto, fósforo, potasio, selenio, sodio y cinc.

Es muy bueno en los tratamientos para la tos porque expulsa las flemas, se prepara una infusión de 10 gramos por litro de agua, se hierve y se recomienda tomar una taza en ayunas durante cinco días.

Es un sedante por tanto se utiliza para aliviar el stress.

Contiene tuyona en altas cantidades y el efecto que ésta tiene es el de provocar contracciones por eso no se aconseja en el embarazo y sus efectos tóxicos secundarios incluyen alucinaciones, convulsiones, parálisis de los músculos respiratorios.

Es un poderoso insecticida debido a su componente “pulegona” que es muy tóxico, también sirve como repelente de insectos. Por esta razón al ingerirse ayuda a eliminar parásitos. Como repelente hay que tener cuidado que no irrite la piel, para evitar esto, se pueden colocar bolsitas de tela con poleo entre las sábanas y así se evita su aplicación. También se pueden tener algunas ramas cortadas puestas en un florero que se distribuye en toda la casa.

Para el mal aliento también sirve porque tiene propiedades antisépticas y su fuerte aroma cura el problema de la halitosis y piorrea, pero hay que tener cuidado con su toxicidad.

Preparado para infusión de poleo y menta

Cuando se prepara una infusión resulta amargo y conviene endulzarlo con miel es apto para reducir la glucosa en sangre, evitar crisis de hiperglucemia en personas diabéticas. Esta propiedad hace que no se pueda mezclar con otros productos de similares características como el ginseng pues podría provocar el efecto contrario de hipoglucemia.

Debido a que la “pulegona” presente en el poleo se debe cuidar la toxicidad de las infusiones y aceites porque al prepararlos se concentra dicha toxina y además es soluble en agua por lo que se vuelve más peligrosa. En el caso de la infusión al agregar más agua, la infusión se vuelve más diluida y eso evita el problema.