En este sentido, hemos de referirnos a tres modalidades básicas de siembra: los bulbos, los anuales y las plantas aromáticas. Estos tres grandes grupos encierran a un amplio número de especies vegetales que probablemente quieras sembrar en tu jardín, así que conoce brevemente cómo pues impulsarlas.

Bulbos

Los bulbos deben ser sembrados en la tierra o macetas grandes. Si dispones de poco espacio o presentas retrasos para el momento en que haces la siembra, se recomienda hacerlo cerca de las plantas bienales, respetando una distancia entre 25 y 30 centímetros. De esta forma, las flores estarán a tiempo para acompañar los cultivos y hacer esta siembra completamente productiva.

Plantas aromáticas

Entre la gran familia de especies que entran en esta clasificación, muchas de ellas quedan rezagadas al momento de hacer nuestra siembra. También puede suceder que lo hagamos por primera vez y queramos obtener resultados lo más rápido posible. Entonces, el método es el siguiente: sea que la planta es nueva o pertenece a una planta más grande, colócale en agua por un tiempo entre 1 y 3 semanas y luego procede a la siembra tradicional. Esto garantiza una planta apta para desarrollarse de manera eficaz.

Anuales

Las plantas anuales también agrupan a cientos de especies. Lo que sucede con estas plantas es que poseen en su haber a muchas especies trepadoras. Así que al momento de sembrarlas en el jardín, debe procurarse ubicarlas en suelos protegidos, es decir, espacios donde la cantidad de sol que reciban sea gradual. Por otro lado, estas plantas generalmente necesitan ser direccionadas porque son de crecimiento rápido y follaje abundante. Así, se aconseja utilizar aquellas ramas restantes de podas anteriores, esta técnica es económica, ecológica, muy original y útil.

En suma, con estos pequeños trucos puedes conseguir ajustar, regular y mejorar los resultados de tu siembra, ya sea que lo hagas por primera vez, o presentes algún atraso en el período de cultivo.