Resulta una planta herbácea, de unos de 30 a 60 centímetros de altura, con hojas alternas, de unos 7 a 12 cm de largo, de tallo erguido y cuando florece muestra una gran variedad de flores pequeñas de color blanquecino verdoso. Sus frutos miden unos tres mm de diámetro, y resultan una cápsula comprimida y globosa, con semillas triangulares y verrucosas.

Para los cálculos renales también sirve para prevenirlos, ya que además de tener capacidad para disolverlos, es diurético, por lo que forzará la diuresis, dificultando con ello cualquier tipo de depósito o precipitación a nivel renal. También tiene una fuerte presión sobre las infecciones urinarias, las alteraciones prostáticas, los problemas de vértigo y la leishmaniasis.

Esta planta es considerada como aperitiva y tónica estomacal. Para ello y para las anteriores aplicaciones es recomendable usarla bien fresca. Machacada, por ejemplo, ayuda en emplastos sobre la ciática y en el dolor de muelas. También tiene funciones antidiabética, antirreumática, uricosúrica, sedante, eupéptica, hipotensora,  antilitiásica, antimicrobiana y protectora hepática.

Preparado de rompepiedras en infusión o té

En México, por ejemplo, se utiliza en forma de cocimiento para inducir vómitos, en la India para el tratamiento de las ictericias, en Malasia para casos de diarrea e ictericia y en Haití para tratar la fiebre.

Sus propiedades se deben a la lepidina (da efectos citotóxicos, que provocan beneficios antimicóticos; antifúngica, que da acción contraceptiva; mejora la acción sobre el metabolismo del páncreas y acción antileishmania a nivel hepático, sobre todo para combatir la leishmaniosis). Su capacidad para  disolver los cálculos todavía no se ha fundamentado en ningún libro científico serio, sin embargo muchos médicos coinciden con la sabiduría popular centenaria. 

En uso externo su acción es rubefaciente (semejante a la de la mostaza) por lo que suele emplearse en caso de dolores artrósicos, ciática, etc. Como carece de efectos tóxicos agudos, puede consumirse unas tres dosis al día, aunque ya su sobreconsumo puede provocar diarreas, hipotensión y diuresis marcada. Eso sí, no es positivo tener un tratamiento demasiado largo, ya que posee alcaloides pirrolizidínicos. Igualmente, durante el embarazo no se aconseja, pues tiene algunos principios activos en el Phyllanthus ninuri, que puede atravesar la barrera hemato-encefálica y pasar a leche materna.