La novia, desde siempre, se ha considerado la protagonista absoluta en el día de la boda, pero ¿cómo se comparte dicho protagonismo cuando son dos las novias? ¿Hay ya ciertos rituales para cuando esto ocurre?

La sociedad en general ha aceptado bien los matrimonios entre personas del mismo sexo y cuando se produce un enlace de este tipo, se da por supuesto que los invitados que acuden no tienen problemas al respecto y quieren celebrar la unión de la misma manera y con la misma alegría que cualquier otro invitado a un evento de este tipo.

La ropa de las novias

Hay cierta tendencia a pensar que en una relación entre dos mujeres una tiene que adoptar un rol masculino por fuerza, especialmente en su apariencia física. Por eso, todavía hay quien espera ver a una de las novias vestida de “novio”.

Si bien es cierto que algunas mujeres pueden tener un look más masculino con independencia de sus preferencias sexuales, esto no tiene por qué ser así necesariamente y en muchos casos ambas mujeres optan por vestidos de novia o por trajes de fiesta más típicos de las ceremonias civiles.

El lanzamiento del ramo

Si se quiere realizar el ritual de lanzamiento del ramo, lo habitual es que lo hagan ambas novias. Para las amigas esto supone una doble oportunidad de hacerse con las flores que la señalan como la siguiente en pasar por el altar, así que nadie va a estar en contra de eso.

Del mismo modo se pueden hacer el resto de rituales. En lugar de cortar la liga y la corbata del novio, se hará con dos ligas… en caso de que se quiera continuar con una costumbre que en cualquier caso está ya bastante en desuso.

La elección de los padrinos o testigos

En las bodas civiles no hay padrinos propiamente dichos, pero es habitual que dos de los testigos ejerzan como tales. Hoy ya no es obligatorio que la madrina sea la madre del novio y el padrino el padre de la novia. Pero si se quiere ser fiel a la tradición, ¿por qué no una boda con dos madrinas? A fin de cuentas, sería lo más indicado para dos novias.

En definitiva y como en toda boda, los pequeños detalles van a ir en función de los gustos de las novias y no tiene por qué estar sujetos a clichés. Por eso, si te invitan a una boda de este tipo y es tu primera vez, simplemente actúa de un modo natural tal y como harías en cualquier otra fiesta.

Y, si es vuestra boda, disfrutadla al máximo sin pensar en lo que los demás esperan que hagáis, haciendo simplemente lo que os apetece y disfrutando junto a vuestra familia y amigos, como cualquiera haría en una ocasión así.