La piña no solamente ayuda a eliminar estas substancias; sino que también mejora la digestión, aprovechando más los alimentos consumidos durante una dieta que, en teoría, debieran ser sanos y nutritivos.

El alto contenido en potasio de la piña es responsable de su acción depurativa. El potasio estimula a los riñones, que aumentan su actividad. Otros protagonistas de las propiedades diuréticas de la piña con sus fibras y antioxidantes, que mejoran la salud y el funcionamiento del tracto intestinal.

La piña contiene al mismo tiempo una substancia llamada Bromelina; una enzima que funciona como antiinflamatoria, y que rompe cúmulos fibrosos que obstruyen la buena circulación de la sangre. De esta forma, las toxinas son drenadas con mucha más facilidad, y se eliminan del organismo más efectivamente.

Se recomienda agregar la piña en la dieta diaria, en forma de jugos o zumos, o agregando rodajas en las ensaladas. No sólo ayuda a limpiar el cuerpo, bajar de peso y reducir la celulitis; sino que además, debido a las propiedades que citamos antes, reduce la concentración de colesterol en la sangre y disminuye también la presión arterial.