Los monstruos bajo la cama o en el armario para un niño pueden ser muy reales y es probable que luego de una pesadilla corran a la cama de sus padres buscando alguien que los salve. Se podría decir que nuestros temores de niños son mas visuales que de adultos. Es muy probable que con el pasar del tiempo y ya de grandes sepamos que ese tipo de monstruos no existe y ahora nuestros temores son por dinero o amor. En cambio cuando se es pequeño todo parece real y posible es por esto que las pesadillas son mas rudas y realistas para ellos.

Por otro lado tenemos que las pesadillas pueden ser por algún momento traumático en nuestras vidas, por ejemplo: si tuvimos una experiencia mala con una araña, nuestras pesadillas pueden basarse en esto y lo elevan a la máxima potencia haciéndola más grande, inmortal y tenebrosa, para un niño esto puede significar un trauma que podría seguir durante varios años, hasta que se haga más mayor. Cuando un niño presenta pesadillas recurrentes que se ve lo afectan en gran manera, se debe de comprender que para el son reales y se debe de hablar con el de buena forma y no reclamándole o regañándolo, con esto solo haremos que el niño ya no confíe en nosotros como sus padres que lo protegen en todo momento y podríamos hacer que ya no nos cuente más sus temores.

Un cosejo muy interesante es el de hacer que el niño deje de temer por estos monstruos, esto se logra enseñándole formas mas amigable de estos. Para algo así nació la película popular Monster Inc, un modo divertido de ver a estas criaturas como algo simpático, a lo que no hay que temer. En dicha película los supuestos monstruos de pesadillas son de colores brillantes y con formas divertidas que no dan miedo, con esto se le muestra al niño que no le deben de dar miedo, incluso se le puede comprar un peluche con la forma de estos. Los niños son como esponjas y si se les muestra el lado bueno de sus temores, ellos podrán manejarlos mejor.