Aunque es una tendencia que ha surgido en EEUU, en otros países de América y de Europa ya es posible encontrar empresas “amigas de los animales”

¿Qué tipo de perros podrían apuntarse a la idea?

Evidentemente en estas empresas se suele realizar una selección previa par determinar que mascotas son aptas para acudir con sus dueños. Normalmente los perros son la única mascota permitida, ya que os podéis imaginar fácilmente la que se podría liar si perros, gatos y otras especies estuvieran sueltos por el lugar de trabajo.

Tienen que ser perros tranquilos, que no se dediquen a ladrar y a molestar al resto de los animales y trabajadores. Deben de estar bien educados y obedecer las órdenes de su dueño siendo capaces de permanecer en el espacio dispuesto para ellos.

Perro descansando en un espacio de trabajo

Por supuesto no pueden ser agresivos ni con otras personas ni con otros animales y, por pura lógica, no se permite llevar a una hembra cuándo está en celo.

Por razones de espacio también se puede limitar el acceso a perros demasiado grandes, o seleccionar cuándo hay un número de peticiones muy alto.

Todos los animales deben de tener al día su cartilla de vacunación y no pueden sufrir ninguna enfermedad contagiosa.

Ventajas de un perro en la oficina

Para el dueño del animal las ventajas son evidentes. Para todo amante de los animales tener a su mascota al lado proporciona una sensación de relax muy grande. Por un lado no tiene que preocuparse de que su peludo se pase demasiadas horas solo en casa y por otro puede disfrutar  de su mutua presencia durante gran parte del día.

Además para las personas que disfrutan de la compañía de los animales ver la oficina llena de ellos es motivo de felicidad y se sienten más alegres, acudiendo al lugar de trabajo con más ánimo.

Todo esto repercute en el ambiente, ya que las personas, cuándo no están estresadas, se llevan mucho mejor entre si y hay muchas menos fricciones. Además el perro es una excusa perfecta para entablar conversaciones y fomentar las buenas relaciones en la oficina.

Cualquier persona sabe que trabajando en un lugar con un buen ambiente se rinde mucho más que cuándo se hace en uno dónde hay tensiones y malos humores, por lo que la empresa también se beneficia del estado de ánimo de sus empleados.

Todos los estudios realizados en oficinas en las que se ha permitido la entrada de las mascotas de los empleados, arrojan resultados muy positivos tanto para las personas, como para los animales y para los números de la empresa, por lo que no sería raro que se fuera popularizando en más sitios esta estupenda idea.