En Australia, lugar donde el actor está rodando “Piratas del Caribe”, la legislación es muy clara. Un animal, para entrar en el país, debe de cumplir con todas las normas sobre vacunación y además pasar por un periodo de cuarentena para asegurarse de que no está enfermo y no puede así ser la causa de un foco de enfermedades.

Entrada en avión privado

En este caso, parece ser que el actor y su esposa entraron al país en un avión privado y no declararon llevar a los canes, algo que tendrían que  haber hecho obligatoriamente. Los pequeños Yorkshire Terrier, que por cierto se llaman Boo y Pistol, fueron fotografiados cuándo eran llevados por sus propietarios en un bolso de mano a peinar a una peluquería canina en una ciudad cercana al lugar del rodaje.

Tal fue el revuelo que se montó en las redes que el mismo ministro de agricultura tuvo que salir a los medios afirmando que no se iba a hacer una excepción con la estrella, que o bien sacaba a los perros nuevamente del país en un plazo fijado o estos serían sacrificados.

Finalmente, los peludines salieron del país nuevamente en jet privado y las aguas volvieron a su cauce.

Otros casos famosos y no tan famosos

No es el único caso que salta a la prensa con un famoso como protagonista. Hace un par de años, una periodista española de la prensa del corazón protagonizó un altercado con las autoridades en la frontera con Marruecos, al no permitirle pasar con su perro por no tener en regla los papeles.

Es importante señalar que estas normas tienen su razón de ser y que gracias a los controles en la frontera se evita la propagación de enfermedades como la rabia, que en algunos países está totalmente erradicada.

Aunque estos casos son famosos y por tanto se hacen conocidos, lo cierto es que es algo que sucede a muchos anónimos que no se informan correctamente sobre las normativas de los países a los que viajan con sus peludines. En algunos casos los animales acaban siendo sacrificados o puestos en cuarentena con el gasto que supone para el propietario.