Los perros son las mascotas que mejor se adaptan a este tipo de actividades, como era de esperar, ya que se trata de animales muy sociables y que aprecian y necesitan más que ningún otro, la compañía humana. Ya vimos en su momento en qué consiste la práctica de los perros de tiro como uno de los deportes actuales, sin embargo, este hábito va mucho más lejos, pueden ser verdaderos compañeros para los aficionados de diferentes disciplinas.

En algunos casos, para los que lo vemos desde fuera al menos, es difícil saber hasta qué punto el perro se divierte practicando el deporte de su dueño, o se limita a sufrirlo pacientemente como un mal menor para poder estar con quién más quieren durante el máximo tiempo posible.

Sin duda, quienes practican deporte con sus animales, afirmarán convencidos que se lo pasan en grande y que en muchos casos, acaban siendo los humanos los que acompañen a su peludo a practicar una actividad que les vuelve locos.

Surfeando las olas

Uno de los deportes en los que vemos habitualmente a los perros es el surf. Han llegado a tal dominio de las tablas que incluso se organizan campeonatos de surf para canes y estos demuestran sus habilidades sobre la tabla manteniendo el equilibrio mientras parecen sonreír con la boca abierta, la lengua de fuera y una expresión en los ojos que parece que fueran a realizar una shaka en cuanto nos descuidemos.

La imagen de un perro surfeando las olas resulta muy curiosa

Si se trata de montar en barco, los peludos de cuatro patas son expertos marinos que no parecen tener ningún miedo a las olas, incluso si toca tirarse para darse un buen chapuzón. Aunque como en todo, hay excepciones y algunas razas son más reticentes que otras a los placeres de sumergirse en aguas saladas.

Y surcando los cielos

Los aficionados al parapente y al paracaidismo dicen que no han nada comparable a compartir con sus perros la experiencia de volar. Por eso algunos preparan arneses especiales para que sus mascotas puedan acompañarlos mientras surcan los cielos ya sea cayendo desde un avión ya sea dando un salto y elevándose para dejarse arrastrar por una corriente.

Perro planeando con su dueño en un parapente

Por la cara que se les ve en las fotos y vídeos colgados en Internet, nadie diría que es una mala experiencia para los perros, que parecen llevar mucho mejor que algunas personas sus primeras experiencias aéreas.