Todo en ellos hace pensar a mucha gente que son de lo más achuchable y quizás haya hecho que se planteen tener uno de estos animales en casa. Pero, este afán tan humano de poseer aquello que nos gusta ¿es una buena idea en el caso del perrito de la pradera? ¿Es un animal que se pueda tener en cautividad? ¿En casa?

Lo cierto es que si, aunque no es una de las mascotas más comunes y es necesario conocer algunas cosas antes de atreverse a llevar a casa a uno de esos graciosos bichitos, mucho más similares a algunas ardillas que a un auténtico perrito.

¿Son legales en España?

Los perros de la pradera son legales para su comercio, siempre y cuando se cumplan los requisitos normales en cualquier animal. En resumen, debe de haber sido criado en cautividad y/o tener todos los papeles en regla si procede de otro país.

Pero además de por eso es importante conseguir un animalito en una tienda de confianza, ya que en ocasiones lo que venden no son perritos, sino ardillas Richardson, un tipo de ardilla terrestre físicamente muy parecida al perrito, ya que son de la misma familia, pero no son lo mismo, aunque sean similares.

Las ardillas Richardson suelen costar en torno a los doscientos euros, incluso algo menos, mientras que los perritos, menos fáciles de encontrar, pueden llegar a costar cuatrocientos euros o más.

Paseando un perrito de la pradera

Diferencias entre un perrito de la pradera y una ardilla Richardson

El perro de la pradera es algo más grande y más rechoncho que la ardilla. Además, emite un sonido muy similar a un ladrido, de ahí viene su nombre, mientras que la ardilla hace el típico ruido de los roedores.

Es fácil distinguirlos en la cola, ya que la de perrito tiene la punta, y solo la punta, totalmente negra. La ardilla, por el contrario, tiene la cola castaña con pelitos negros distribuidos por toda ella.

La prueba final es verlos comer. El perrito de las praderas traga toda la comida que se mete en la boca, mientras que la ardilla, como es característico en estos animales, guarda parte en los mofletes.

Es importante diferenciarlos para saber exactamente que animal tenemos en casa, pero que los perritos sean más caros no implica que sean mejor mascota y ambos son muy entrañables y tiernos.

Cuidados de un perrito de la pradera

Se trata de un roedor, así que, al igual que a los conejos, hay que proporcionarles siempre algo para roer, principalmente heno aunque también aprecian la hierba fresca para roedores. Su alimentación se completa con pienso específico y con agua a su disposición todo el día.

Viven en una jaula y se les puede dejar salir, pero con precaución ya que son pequeños y se pueden esconder en cualquier sitio, así que hay que escoger bien el espacio en el que se les suelta. En la jaula debe de haber un lecho de madera ecológica para sus necesidades, mejor si se le añade corteza ya que esta absorbe los olores.

Una jaula de varios niveles le hará muy feliz, pero sobre todo deben de tener un refugio, ya que son muy tímidos y sobre todo al principio quieren pasar algún tiempo escondidos.

Si los criamos desde que son muy pequeños, mejor antes de cumplir los cuatro meses, pueden aprender algunos trucos y algunos incluso identifican su nombre y responden cuando se les llama.

Os dejamos con un vídeo para que veáis cómo de cariñosos pueden ser estos animales, ideales para vivir en compañía de personas, pues se adaptan muy bien a nuestro trato.