Existen diversos estudios en este campo que han revelado que muchas personas pierden la capacidad de distinguir ciertos colores alrededor de los 70 años. Generalmente todas las estructuras del ojo van cambiando con la edad, es sabido que a partir de los 60 años las pupilas disminuyen un tercio de su tamaño y el cristalino se vuelve más amarillento. Del mismo modo también con la edad la sustancia gelatinosa del ojo empieza a reducirse y además al no poder segregar las suficientes lágrimas llevan a un resecamiento del ojo.

En el caso de la perdida de percepción del color, los expertos aseguran que este problema deriva a causa de que las lentes de los  ojos pueden llegar a ser de color amarillo convirtiéndose en auténticos filtros amarillos cambiando la percepción de ciertos colores.  Por lo que esto hace que la persona que lo padece confunda el azul con el purpura, el amarillo con el verde o viceversa. Aunque exista cierta similitud con el daltonismo hereditario, no se debe confundir con ello ya que en este caso no se trata de confundir el rojo con verde.

Una de las posibles soluciones para estas personas puede ser la operación de cataratas ya que por ese procedimiento se despeja la película amarillenta que antes mencionamos y se puede corregir en gran medida este problema. En este sentido se piensa que las cataratas puede una de las enfermedades que son causante de esta peculiar patología como lo son el envejecimiento, o enfermedades de retina o diabetes. Por lo que este síntoma puede ayudar a descubrir al mismo tiempo si una persona sufre diabetes con la gran ventaja que esto en sí puede significar.