El bypass gástrico es una cirugía que consiste en reducir el estómago de tamaño y conectarlo directamente al intestino delgado reduciendo la cantidad de comida que se puede ingerir y disminuyendo la capacidad de absorción de los nutrientes. Para que tengas más claro en qué consiste esta intervención quirúrgica, a continuación te mostramos un esquema en el que puedes ver cómo se realiza un bypass o puente entre la entrada del estómago y el intestino delgado, saltando de este modo el estómago, un órgano en el que a partir de la operación no se realizará el proceso de digestión, aunque seguirá aportando sus fluidos directamente al intestino delgado.

Operación del bypass gástrico

Pero como toda cirugía representa un gran riesgo para la salud y las estadísticas muestran que 4 de cada 10 pacientes tienen que ser intervenidos dos veces por las complicaciones que se presentan como hernias, infecciones y problemas digestivos como reflujo, vómitos y diarrea. Otras complicaciones que se han podido observar son pérdida de sensibilidad o movilidad en la columna vertebral y deficiencias nutricionales al pasar el tiempo.

Investigaciones realizadas por la Universidad de Washington descubrieron que el 3% de las mujeres y el 5% de los hombres entre 35 y 45 años murieron al año de hacerse esta cirugía. De la franja de 65 a 74 años que se hicieron la cirugía un 6% de las mujeres y un 13% de los hombres fallecieron antes de cumplir el año de la cirugía.

Otros riesgos que tienen que ver con esta operación son:

  • Embolia pulmonar, los coágulos de sangre que pueden formarse en las piernas, producto del sobrepeso, pueden viajar al pulmón por eso la persona operada tiene que caminar lo antes posible para evitar este riesgo. Si es fumadora el riesgo es mucho mayor.
  • Fugas e infecciones, en los sectores que sufrieron sutura que a veces se soluciona con antibióticos y otras con una pequeña intervención quirúrgica.
  • Síndrome de Dumping, es común en los pacientes y sucede cuando se exceden en las comidas con alto contenido en grasas y azúcares. El alimento va hacia el intestino de forma rápida y esto ocasiona náuseas, mareos, gases y diarrea.
  • Deficiencia vitamínica, al reducirse la absorción de los alimentos, éstos no son aprovechados en toda la riqueza de nutrientes que tienen, es por eso que se le recetan suplementos dietarios ricos en vitaminas y minerales. Es importante llevar una dieta estricta luego de esta cirugía.
  • Hernia, es habitual desarrollar una hernia en el lugar de la operación y a veces se requiere una segunda cirugía para reparar esta hernia.
  • Cambios de humor, la pérdida de peso y la necesidad de una dieta estricta suelen ocasionar dolor de cabeza, depresión y ansiedad.

Puede haber alternativas a la cirugía aunque no es un camino fácil ni soluciona el problema a corto plazo pero es el camino saludable. Consiste en ser constante en una dieta controlada por un especialista y una rutina cardio – aeróbica que ayuda a bajar de peso y tonificar los músculos también controlada por un especialista. La ayuda psicológica a veces también puede acompañar esta alternativa ya que la obesidad es una enfermedad que puede tener muchas complicaciones. Estos especialistas pueden llegar a prescribir algún medicamento que ayude a transitar este camino.