Dentro de ese universo de insectos que en algún momento pueden poblar nuestro jardín, encontramos al pulgón, una de las plagas más comunes que invaden a las plantas, por su fácil adaptación a las diferentes condiciones físicas y orgánicas de cada una. Es importante comprender cómo aparecen y los daños que pueden causar para así tratar de prevenir estas plagas todo lo posible con las medidas necesarias para ello.

¿Por qué viene a mí jardín?

Esta es una pregunta básica que se hacen todas las personas que son invadidas por plagas. Existen muchas razones que pueden originar la presencia del pulgón en tu jardín. Por ejemplo, si estamos en temporada de verano y las temperaturas han aumentado considerablemente, esta es una razón pertinente para explicar la presencia de este animal, ya que está en su etapa de desarrollo y necesita alimentarse.

Otra causa de la aparición de la plaga puede ser el mal desempeño de alguna de las tareas de riego, sobre todo si administras una cantidad excesiva de agua sobre la planta. Por otro lado, puede deberse a la falta de nutrientes en las plantas, por falta de fertilización. En suma, la primera causa es externa y no puedes controlarla, pero las dos últimas dependen en gran parte de tu desempeño como jardinero.

¿Cómo perjudica a las plantas?

El principal daño que llega a causar el pulgón en las plantas, es la disminución de su crecimiento, la pérdida de calidad de la floración y la pérdida de vigor. Esto se debe a que este animal consume gran parte de la savia que tiene la planta y esto la lleva a perder su elemental nutriente. Además, el pulgón libera una sustancia que atrae a otros insectos y llega a ser mortal para ella, porque tiene una gran capacidad para desarrollarse rápidamente y aumentar la invasión.

¿Es posible erradicarlo?

Sí. EL tratamiento para erradicar esta plaga es diferente de acuerdo a cada época del año. Inicialmente, se recomienda no aplicarlo en dosis altas porque esto terminará de acabar con la planta. Para el verano y primavera, se recomienda utilizar un insecticida específico para el insecto, que podrá reforzarse con un jabón de potasio, mientras que en invierno, se debe recurrir a un tratamiento preventivo.

Existen algunos productos naturales como la ortiga, que pueden utilizarse como insecticidas, ya sea mediante la preparación de un concentrado o la siembra de esta planta cerca de las plantas con mayor riesgo de ser invadidas. También pueden llevarse otros insectos depredadores del pulgón, pero cuidando que la plaga no se sustituya por otra.