Al final ocurre que los peces mueren por hongos o infecciones debidos a que se han puesto plantas o adornos que no eran los más indicados, se escogen especies incompatibles por fiarnos tan solo de su apariencia o acabamos sufriendo problemas de algas.

Un acuario bien conservado da mucho trabajo y no podemos olvidar que estamos atendiendo a seres vivos, a nuestras mascotas y no a simples elementos decorativos que hacen más bonita una habitación.

Escoger el tipo de acuario

Como con cualquier mascota, hay tres factores muy importantes para inclinarnos por un tipo de peces o por otros: el tiempo que podamos emplear en el cuidado de los mismos, el dinero que estemos dispuestos a gastar en el acuario en sí pero también en todo lo que se necesita para cuidarlo y por último el espacio del que disponemos para colocarlo.

Si no queremos dedicar demasiado tiempo y dinero a nuestros peces entonces es preferible que nos decantemos por un acuario de agua fría. Es el más adecuado para los que se inician en el tema de las peceras, ya que son mucho más sencillos de mantener y no son necesarios tantos conocimientos para que todo marche como es debido.

Acuario con peces para una casa

Debemos de considerar cuántos peces vamos a tener, un acuario de veinte litros no es adecuado para más de un animal, incluso se recomienda que tenga un mínimo de cuarenta litros sobre todo si son peces de agua fría, ya que generalmente son de mayor tamaño.

Y escoger una ubicación

El acuario debe de estar situado en un lugar dónde no le de directamente la luz del sol ya que esta es la principal causa de la aparición de algas en el agua. También debemos de tener una base adecuada. Hay que pensar que cuándo está lleno de agua tiene un peso considerable, sobre todo si es de gran tamaño, por lo que no puede colocarse sobre un estante cualquiera.

Si nos inclinamos por un acuario de agua caliente debemos de tener cerca un enchufe o la posibilidad de instalar una regleta, ya que muchos de los aparatos que vamos a usar son eléctricos. Y también debemos de tener comodidad para acceder y realizar los cambios de agua, alimentar a los peces y realizar las tareas de mantenimiento.

Pero los peces no solo nos dan el trabajo que nos puede dar cualquier mascota, también nos proporcionan algunas de las ventajas de estas. Observar un acuario es una de las cosas más relajantes que podemos hacer tras un largo día de trabajo e incluso es posible realizar juegos muy básicos con nuestras mascotas acuáticas mientras las alimentamos.