1) Roma no se hizo en tres días. Es cierto, y tampoco puedes pretender tener un fantástico acuario de gran tamaño en una semana. Aprender a cuidar a los peces y a controlar el agua, plantas y elementos de tu acuario lleva tiempo.

Es recomendable comenzar por un acuario pequeño, de agua fría y, una vez que sepamos atenderlo y comprobemos que realmente son los peces la mascota apropiada para nosotros, podremos comenzar a trabajar en la creación de un acuario grande de agua caliente.

2) No elijas a los peces por su aspecto. Hay peces muy bonitos, pero que pueden necesitar los cuidados de un experto. Elige a los peces por su nivel de dificultad para mantenerlos, no por su apariencia. De este modo irás progresando en el cuidado de estas mascotas escamadas y lograrás ser todo un experto.

También hay que tener cuidado de no mezclar especies que puedan llevarse mal entre sí o acabarás viendo cómo se devoran entre ellos. Déjate aconsejar y antes de introducir una especie nueva asegúrate de que no va a causar problemas con las que ya conviven en tu acuario.

3) No te obsesiones, pero mantén una rutina. En su afán por mantener el acuario en perfecto estado, hay quién llega a obsesionarse. No es necesario llegar a estos extremos, pero si es bueno desarrollar una rutina diaria que facilite que no nos olvidemos de nada.

Por ejemplo, todos los viernes al volver de trabajar comprobaremos los niveles de acidez del agua y la cantidad de comida que hay en el alimentador automático. A diario, al levantarnos y al acostarnos, observaremos el acuario para comprobar que no ha muerto ningún pez, que no hay rastros de algas y que todo parece funcionar perfectamente.

4) Prevé tus ausencias. Al igual que sucede con otras mascotas, si nos vamos durante un tiempo es necesario que alguien se haga cargo del cuidado de los animales. Los peces y los acuarios no son una excepción. No podemos olvidar que los peces son seres vivos y que no es una opción dejarlos morir mientras nos vamos de vacaciones.

Si bien durante un fin de semana o unos pocos días puede bastar con un alimentador automático y una luz que les alterne la noche y el día, si vamos a faltar más tiempo alguien debe de comprobar el agua, limpiar la suciedad o asegurarse de que no hay ningún problema en la pecera.