¿Cómo reconocer a un paseador de perros profesional?

Hay que tener cuidado con la persona  a la que se contrata para pasear a tu animal. Del mismo modo que no dejarías a tus hijos con una niñera de la que no tuvieras referencias, tampoco deberías dejar a tu perro con alguien que tan solo realiza ese trabajo para sacarse un dinerillo extra pero que ni conoce a los perros y quizás ni siquiera les gusten demasiado.

Un buen paseador es probable que haya hecho algunos cursos de adiestramiento para aprender a manejar a los canes. No cuenta que se haya visto todos los programas de la tele sobre perros, sino cursos reales presenciales en los que se les enseñe de un modo práctico a dominar al animal.

Quizás te pida, en caso de que puedas, que lo acompañes en los primeros paseos. Esto es bueno para que el perro esté más tranquilo y se acostumbre de forma progresiva al paseador. Un perro dócil puede estar tranquilo tras un primer paseo pero quizás, un perro más nervioso, necesite a su amo en las dos o tres primeras salidas. Incluso puede salir de casa con nosotros y marcharse a medio paseo para ver la reacción del perro.

¿Qué debe de saber un paseador sobre tu perro?

Debes de dejarle claro las normas que tienes con tu animal, por ejemplo, que no quieres que la gente lo acaricie porque es muy nervioso o que no te gusta que beba agua de la fuente. Pero sobre todo debes de explicarle a la persona que va a sacarlo de paseo si el perro tiene alguna fobia, como los cohetes , las bicicletas o los uniformes, si se pone excesivamente nervioso con otros perros o si necesita que se le coloque un bozal de forma habitual. También es importante informar de cualquier problema de salud que tenga el animal por si se sintiera indispuesto durante el paseo.

Si no conoces ningún buen paseador de perros en el que confiar, puedes preguntar en las protectoras. A menudo, alguno de  sus voluntarios se dedica a esas actividades en el tiempo libre.