Hemos dicho que estos animales son muy inteligentes, esto es así y es el motivo de muchas de las cualidades de estos emplumados amigos, sin embargo, tener una mascota de estas características implica que va a necesitar jugar y que le ofrezcamos muchos estímulos.

Nuestra compañía no se puede sustituir por nada y al loro le encanta socializar, pero cuando no estamos o simplemente cuando queremos dedicarnos a nuestros quehaceres, debemos de ofrecer al loro entretenimientos adecuados a su personalidad juguetona.

¿Qué juguetes le gustarán a tu loro?

Evidentemente cada animal es un mundo y pretender afirmar que un juguete va a ser un éxito con cualquier loro es lo mismo que decir eso en el caso de un niño. Hay juguetes estrella, pero también hay loros con una personalidad diferente que tendrás que ir tentando con diferentes cosas hasta que encuentres aquella que le estimula.

Los loros necesitan espacio para moverse en sus juegos

Un loro necesita espacio, por eso es habitual que o bien tengan una jaula de enormes dimensiones o bien que dispongan de un parque de juegos en el exterior de la misma.  Una plataforma con diferentes alturas y ramas a las que poder subirse son dos elementos básicos para una buena zona de ocio.

Estas ramas pueden bien ser parte de la estructura del parque o, mejor todavía,  un tronco real con alguna rama lo suficientemente gruesa para soportar a nuestra ave.

Ten en cuenta que el loro necesitará pasarse muchas horas en su parque de juegos, así que asegúrate de que puedes colocarlo en un lugar de forma permanente y de que no le va a dar la corriente ni hay detrás un radiador.

Podemos montar divertidos espacios para el loro uniendo varias ramas

Deja que se divierta

El animal disfrutará subiendo y bajando escaleras, trepando a las ramas y, si le ofreces la posibilidad, balanceándose en un columpio. Pero también va a pasarlo muy bien si de las ramas del “árbol” colgamos cordones  a los que podemos atar todo tipo de objetos a lo largo del mismo.

 Normalmente el pájaro se lanzará contra estos cordones y picoteará todo lo que pongamos, así que mejor no utilizar nada que tenga aristas o que pueda lastimarlo. Tapones de botella, pequeños muñecos de peluche, cascabeles que suelen o  corchos, todo vale para que el loro se pase horas y horas picoteando y moviendo las cuerdas.

Recuerda que igual que nos sucede a las personas, para los loros es muy estimulante que de vez en cuando le ofrezcas algo nuevo. Esto le despertará la curiosidad y le devolverá las ganas de jugar. No le retires sus juguetes favoritos, pero si puedes guardar aquellos a los que no hace ya demasiado caso y sustituirlos por otros.

Quizás en pocos meses puedas volver a cambiarlos y con la novedad vuelvan a mostrarse entusiasmados con su viejo juguete.

Te dejamos un vídeo para que te hagas una idea sobre cómo son estos parques y cómo disfrutan los loros en ellos: