Evidentemente, los pañales de tela modernos tienen poco que ver con aquellos que pervivieron hasta los años ochenta, un pañal de gasa que se colocaba con imperdibles y que estaba realizado en algodón. Ahora, todo es mucho más práctico y estas son las principales diferencias que caracterizan a un pañal moderno:

  • Tienen varias capas. Normalmente, estos pañales modernos tienen varias capas. Por ejemplo, constan de un empapador que puede ser reutilizable o no y que ayuda a que el bebé esté sequito durante más tiempo. El empapador es una especie de compresa que se coloca en la zona en la que se debe de reforzar la absorción de la orina y que puede ser de celulosa, los cuales se tiran tras el uso, o de bambú, que se pueden lavar y volver a colocar.
  • Su forma es diferente. Ya no hace falta colocar imperdibles porque estos modernos pañales traen velcro y una linda braguita a juego para colocar por encima y sujetar el pañal. Además, nada que ver con aquellos pañales blancos, ahora están estampados en colores y con personajes infantiles.

Una opción muy ecológica

Estos pañales son muy ecológicos, ya que te harán falta más o menos veinte pañales en total para cada etapa de tu hijo. Los hay que valen para todas las tallas, por lo que una vez que tengas suficientes no necesitarás comprar más. Todo dependerá de la frecuencia con la que pongas la lavadora.

Pañal de tela en una versión más moderna que resulta mucho más ecológico

Muchas personas se preguntan cómo se hace para mudar al bebé cuando se está fuera de casa, pero realmente es muy fácil. Hay bolsitas especiales para pañales, que cierran con cremallera y son impermeables, con lo que pueden ir en la bolsa sin problemas. En cualquier caso, se puede utilizar cualquier bolsita o neceser que se quiera sin necesidad de que sea el que comercializa la marca de pañales.

Si la ausencia del domicilio va a ser larga y para evitar cargar con varios pañales en el bolso, se pueden utilizar ocasionalmente pañales desechables. De este modo no se renuncia a la comodidad en momentos puntuales, pero se evita utilizar los más de 4.000 pañales desechables que un niño puede utilizar hasta que aprende a ir solito al baño.

Esta cifra nos hace ser conscientes no solo del ahorro económico que suponen los pañales de tela, sino también de la cantidad de celulosa y plástico con la que se contribuye a contaminar tan solo con un niño.

La mayoría de las personas que optan por estos pañales también escogen usar toallitas ecológicas. Se trata de toallitas de algodón suave que se llevan en el bolso junto con un espray de agua con un poquito de gel del bebé. De este modo, una vez que se muda al niño se utiliza la toallita empapada en agua jabonosa para limpiarlo y se guarda junto con el pañal en la bolsita protectora para reutilizarla una vez limpia.