Un palacio con mucha historia

Uno de los monarcas más destacados del país francés, Luis XIV, quiso convertir la residencia de caza del anterior rey Luis XIII, su padre, en un su vivienda. A finales del siglo XVII, hizo las transformaciones necesarias para poder trasladar la Corte hasta él y poder gobernar desde el Palacio de Versalles. Los siguientes monarcas que continuaron su legado, siguieron convirtiendo este edificio en uno de los más bellos del patrimonio del país.

Con la Revolución Francesa, en el año 1789, el Palacio de Versalles dejó de ser el núcleo principal del poder y años más tarde pasó a ser el Museo de la Historia de Francia. Hoy en día, se puede visitar su interior recorriendo las diferentes salas y observando el rico y variado mobiliario de la época. Una de las estancias más destacadas de la visita son las habitaciones de los monarcas franceses así como la capilla del Palacio.

Zona del interior del Palacio de Versalles de París

Pero sin duda, uno de los puntos de interés principales del Palacio son los casi 400 espejos que dan vida a la famosa Galería de los Espejos. A lo largo de un pasillo de más de 70 metros de largo, los visitantes podrán recorrer una de las zonas más turísticas de la construcción y uno de los lugares más importantes para la historia de la humanidad. Y es que allí es donde se firmó el Tratado de Versalles en 1919, con el cual se daría por finalizada la I Guerra Mundial.

Los Jardines de Versalles

Junto con los cambios realizados por Luis XIV se empezaron a crear los que hoy en día son los Jardines más turísticos de los alrededores de París, aunque no fueron terminados hasta pasadas cuatro décadas. Antes de la construcción de estas extensas zonas verdes, había una abundante vegetación debido a las grandes zonas boscosas y pantanosas que rodeaban a la construcción. Las labores para ajardinar toda esta zona fueron costosas y se necesitó la mano de obra de miles de hombres durante más de 40 años.

En la actualidad, podemos recorrer las más de 800 hectáreas que dan vida a los Jardines de Versalles donde hay una amplia variedad de especies vegetales y una rica colección de estatuas. Son una de las zonas más agradables para pasear que encontraremos en nuestras vacaciones en París ya que hay numerosas fuentes y estanques que llenan de agua este espacio natural. Necesitarás toda una jornada si quieres visitar todos los jardines a pie, por lo que es posible alquilar un coche eléctrico o una bicicleta y agilizar el recorrido.

Los jardines de Versalles también merece la pena que los visitemos

Los principales atractivos de los jardines y los dos lugares que recomendamos que no nos perdáis con el Dominio de María Antonieta y el Gran Trianón; éste último es un palacete construido en mármol de color rosa. El mausoleo donde descansa la esposa del monarca Luis XVI es el Dominio de María Antonieta, una de las zonas más hermosas de Versalles. Además, si podéis visitarlos entre los meses de abril a octubre, se hacen diariamente espectáculos de música y agua en sus principales fuentes.

Horarios y tarifas

El horario de los Jardines de Versalles es de 8 de la mañana a 18 horas en los meses de noviembre a marzo, y hasta las 20,30 horas entre abril y octubre. El Palacio tiene un horario más reducido para los visitantes ya que abre de 9 a 18,30 en los meses de primavera y verano, mientras que cierra una hora antes del 1 de noviembre al 31 de marzo. A diferencia de los jardines que están abiertos durante toda la semana, el Palacio cierra todos los lunes.

La entrada general cuesta 15 euros, pero hay excepciones en las que podremos acceder sin ningún tipo de coste. Por ejemplo, el primero domingo de cada mes la entrada es gratuita, así como de forma permanente para los estudiantes de la Unión Europea que sean menores de 25 años; el resto de turistas procedentes de cualquier país del mundo y que sean menores de 18 años también podrán acceder siempre a Versalles sin ningún coste.