Si viajas a Fez, es necesario permanecer varios días allí para poder entender tanta belleza y apreciar esta cultura particular y única.

En lo que se refiere al Palacio Real de Fez, que es uno de los más grandes y antiguos de Marruecos, su arquitectura que data del siglo XIV está diseñada con grandes arcos y grandes franjas simétricas, almenas que dan una terminación de ángulos rectos y con magníficos jardines que adornan patios increíbles. Los colores utilizados son un componente importante en su diseño ya que sus patrones geométricos acompañan armónicamente su arquitectura.

Entrada del Palacio Real de Fez

Es un palacio de grandes dimensiones, cubre unas 80 hectáreas, por eso se edificó en las afueras de la Medina antigua y así surgió, posterior a su construcción, una nueva Medina llamada Fez el – Jdid para  proveer de suministros al Palacio de manera inmediata. Cercano a él se encuentra el Barrio Judío llamado Mellah que actualmente se encuentra bastante abandonado.

En la actualidad, en el Palacio viven los Monarcas Marroquíes que viajan a Fez por cuestiones protocolares o personales ya que la propiedad pertenece al Rey de Marruecos Mohamed VI que reina desde 1999, año en el que fallece su padre.

Para los que no son musulmanes, disfrutar de Palacios y Mezquitas en Marruecos se reduce a verlos desde afuera ya que la entrada está prohibida salvo que pertenezcas a su cultura. Tal vez puedas asomarte y hacer un pequeño paseo por su interior si es que no hay apostado un guardia que, probablemente, te prohíba sacar fotos.

Detalle de la decoración de una de las puertas del Palacio Real de Fez

En el caso del Palacio Real de Fez puedes deleitarte con sus puertas que son 7 de diferentes tamaños y que representan los días de la semana además de los 7 niveles de la Monarquía. Se trata de enormes puertas de madera cubiertas de bronce y oro con un bellísimo enmarcado de miles de pequeños azulejos de cerámica en los que prevalece el color azul que caracteriza a la ciudad de Fez y el color verde del Islam dibujando formas geométricas muy hermosas y características. Para completar está muy bien iluminado, ya que las luces realzan su belleza.

Fotografía del exterior del Palacio Real de Fez, con alguna de sus puertas

Los alrededores del Palacio también son dignos de recorrerse y admirarse. Entre ellos, el barrio judío cuyo estilo es altamente contrastante al estilo musulmán. Siguiendo el recorrido te encontrarás con el antiguo mercado de cereales que parece detenido en el tiempo porque nada ha variado en él desde que fuera construido. También encontrarás el Museo Dar Batha, el Museo de Armas y la puerta principal de acceso a la Medina llamada Bad Bou Jeloud.

Este Palacio, también llamado Dar el – Makhzen, es un verdadero símbolo de la ciudad y de la cultura islámica por eso es casi una obligación visitarlo.