Para empezar es importante decidir el lugar dónde queremos tener la jaula. Si es una habitación pequeña lo ideal es que tengamos un ave de tamaño también pequeño, con una jaula que no ocupe demasiado espacio. Si el cuarto es espacioso entonces podemos plantearnos un pájaro de más tamaño o un mayor número de individuos.

También debemos de considerar que el lugar escogido para la jaula no resulte molesto para otras personas en el caso de que vivamos en una comunidad. Quizás a nosotros nos encante tener varios canarios cantando todo el día en la ventana de la cocina, pero si esta da a un patio de luces podría resultar molesto para los vecinos más cercanos.

Lo mismo ocurre con otras aves que no cantan, pero graznan con bastante fuerza. Situar la jaula de un loro o de una cacatúa que no paren de emitir ruidos justo contra la pared medianera que separa nuestro apartamento y el de otra persona puede acarrearnos conflictos, sobre todo si el animal es ruidoso durante la noche.

Canarios en su jaula, unas aves con un hermoso canto

La armonía familiar, imprescindible

Si tenemos otras mascotas, tales como perros y gatos, debemos de procurar que estos no puedan acceder a la jaula en el caso de pájaros pequeños. Aunque no puedan abrirla para nuestro canario o jilguero será muy estresante que estén golpeando la jaula e incluso podría llegar a sufrir un infarto por los nervios de la situación.

Con aves de gran tamaño no suele haber tantos problemas ya que por lo general se respetan mutuamente, aunque sobre todo al principio debemos de estar muy pendientes de las reacciones y no tolerar ningún tipo de comportamiento incorrecto en ninguno de los animales.

Otro tema importante es que algunas especies de aves no toleran bien la soledad y necesitan una pareja para compartir su vida. Esto es algo que debemos de saber antes de decidirnos por un tipo de pájaro, ya que la jaula tendrá que ser más grande y los gastos de comida, aunque no suelen ser elevados, se duplicarán.

Los pájaros pueden ser mascotas que se integran muy bien en la familia

El presupuesto también importa

Hablando de gastos de alimentación, como es lógico cuánto mayor sea el ave,  mayores serán los gastos que acarrea. Ya no se trata solo de la jaula, sino que sus necesidades a la hora de alimentarse serán mayores y también es más probable que precise de más atenciones veterinarias.

Por cierto, los periquitos y aves pequeñas viven de media entre diez y quince años, pero algunas especies de guacamayos pueden superar los setenta años de vida. Esto es importante, ya que el compromiso que adquirimos con estos pájaros puede ser a muy largo plazo.

Alimentos que consumen algunos pájaros que suelen usarse como mascotas