Estos pequeños pájaros son muy dependientes de los padres y es imposible que sobrevivan fuera del nido. Pasan, en rasgos muy generales, cinco etapas en su vida muy diferentes, las cuales necesitan de cuidados muy distintos. Vamos a tratar de aprender a diferenciar tres de  estas etapas, en las que necesitaría de nuestra ayuda, y así saber qué es lo que debemos de hacer en cada caso.

Etapa 1) Los polluelos tienen menos de tres días y se reconocen porque en algunos casos aun poseen el diente de huevo, una pequeña protuberancia de la que se valen para romper la cáscara desde el interior del huevo. Es muy difícil salvar a estos pajaritos ya que necesitan cuidados constantes. Lo primero que hay que hacer es conseguir que entren en calor, no intentando alimentarlo mientras esté frío. Se debe de realizar un nidito con una caja y si es posible darle calor con una luz cálida. Una vez que el pollito ha entrado en calor viene el trabajo de alimentarlo. Lo mejor es comida específica de una pajarería, especial para crías. Debe de ser muy blandita, una papilla como la que regurgitaría su madre y tratar de dársela de una forma similar a como lo haría ella, usando por ejemplo unas pinzas de las que hay en todos los botiquines.  No se les da agua, la comida debe de estar húmeda y darles todo cuánto precisan.

Etapa 2) Hasta una semana de vida. El polluelo no tendrá ya el diente de huevo (no siempre lo tienen en todo caso), pero tampoco tendrá plumas, viéndose aun el vientre prácticamente pelado. Los cuidados básicos son los mismos, pero poco a poco el polluelo requerirá menos calor. Si vemos que jadea debemos alejar el foco que le hemos puesto o colocarlos más alejado de la calefacción.

Etapa 3) A partir de tres semanas y hasta que vuela.  El pollo ya tiene plumas, abre los ojos y agita las alas aunque no puede volar. Si vemos un pollito de este tiempo, podemos devolverlo al nido si somos capaces de localizarlo. No debemos de temer que los padres lo rechacen por haberlo cogido en nuestras manos, os pájaros no suelen tener buen olfato y no tienen problema por eso. Si no somos capaces de determinar su procedencia lo llevaremos a casa, haremos un nido y una vez que el pollo entre en calor, no necesitará una fuente del mismo más allá del nido a no ser que nuestra casa sea excesivamente fría. Se puede alimentar con alimentos reblandecidos y con gusanos.

Siempre que sea posible y una vez que el pájaro sea capaz de volar y alimentarse, es bueno dejarlo en libertad para que vuelva al lugar de dónde procede. Un veterinario nos indicará si nuestro polluelo es apto para reintegrarse a la vida en libertad.