De acuerdo con dicha investigación, el 80 % de los residuos que se encuentran en las aguas provienen de la tierra. Se trata, principalmente, de envoltorios plásticos que no han sido reciclados y que son echados al mar, donde se desintegran en pedazos que perduran durante muchísimos años.

Lamentablemente, los mares y océanos han alcanzado las 150 millones de toneladas de residuos plásticos, que ocuparían una superficie equivalente al estado norteamericano de Texas. A esta gran isla de basura se suman cada año un promedio de 8 millones de toneladas. Y si este panorama es desalentador, lo que nos espera para el año 2025 no parece ser muy esperanzador: para entonces, el océano se habrá convertido en un vertedero que albergará 250 millones de toneladas de plástico. Terrible, ¿verdad?

Pero eso no es todo, hay otros motivos para preocuparse. Según cálculos científicos, el 25 % de los pescados y mariscos que consumen los seres humanos contienen rastros de residuos plásticos. Está presente también en las capas de hielo del Ártico y de la Antártida, y también se han encontrado partículas de plástico en 660 especies marinas distintas, incluso en las ballenas más grandes.

¿Y quiénes son los responsables del vertimiento de residuos en los mares y océanos? Si bien todos los países con acceso a las costas marítimas contribuyen al problema, son 5 países asiáticos los responsables de desechar el 57 % del plástico que termina en el sumidero marino: China, con el 29 % del total de los residuos; Indonesia, con el 10,5 %; Filipinas, con el 6,1 %; Vietnam, con el 5,9 %; y Tailandia, finalmente, con el 5,2 %.

En China, si bien hay otros riesgos ecológicos mucho más graves como la contaminación atmosférica por las emisiones de los coches y el vertido de detergente, el plástico es un gran problema. Solamente el 20 % del plástico se recicla en ese país, cuando lo ideal sería que se reciclara el 80 % del total para garantizar que el vertido de residuos al mar sea mínimo.

En Filipinas, directamente, no existe una conciencia del reciclaje. La población no separa la basura y tampoco existe una estructura adecuada para el reciclado de residuos plásticos. De esa forma, los desechos terminan en el océano. De hecho, se han hallado varias especies animales, como las ballenas que se encuentran en las costas cercanas a Filipinas, con varios kilos de plástico en sus organismos.

Sin embargo, no todo está perdido. Según el informe de Ocean Conservancy, estos países pueden revertir el problema implementando algunas medidas paliativas: empezando por una adecuada recolección de la basura hasta el correcto tratamiento de la misma. Si ponen en funcionamiento el plan propuesto, los 5 países más contaminantes de nuestros océanos podrán reducir en un 65 % el vertido de plásticos, produciendo una disminución global del 45 % para el año 2025.