Características físicas

Pertenecen a la familia de las plantas monocotiledóneas, caracterizadas por la particularidad de sus hojas y aspecto. Se cree que existen entre 25 mil y 30 mil especies en todo el mundo. Poseen una importancia ecológica, ya que interactúan con insectos en su proceso de polinización y pueden convivir con algunos hongos benignos.

Tipos de orquídeas

En general, existen tres grandes clasificaciones de orquídeas: las epifitas, que son muy conocidas, con facilidad para desarrollarse en espacios húmedos, sin necesitar gran cantidad de agua, con preponderancia en regiones tropicales y raíces aéreas; las semiterrestres,  son las que aparecen entre materia orgánica como hojas secas o en el musgo; y las terrestres, que como su nombre indica, se afianzan en el suelo. Cada tipo tiene a sus exponentes más importantes.

Riego y cultivo

Como siempre, las tareas de cultivo varían de acuerdo a la época y la especie, pero en general, se recomienda cultivar orquídeas en espacios iluminados, ya que la luz es fundamental para la correcta floración de la planta. Igualmente, se desarrollan en diferentes climas, predominando los tropicales, pero con un nivel aceptable de humedad.

En cuanto al riego, también dependerá de la especie. Algunas requieren un riego constante, mientras que otras pueden resistir un poco más la sequía. En todo caso, se recomienda no usar agua salada, con cal o cloro, porque estos minerales perjudican seriamente el desarrollo de la planta.

Poda de las orquídeas

El proceso de poda se efectúa con el mismo objetivo que en el resto de las plantas: mejorar las condiciones para el nuevo florecimiento en la temporada de verano. Así, se deben cortar hojas marchitas y cortar por su base a cada tallo de flores, para que se regenere. Igualmente, hay que supervisar la higiene de las herramientas de trabajo, para prevenir enfermedades en la flor.

Fertilización

Se debe fertilizar la flor durante el proceso de enraizamiento, crecimiento y floración. De acuerdo al tipo de orquídea, puede aplicarse el producto en forma de líquida simulando una lluvia, o de forma sólida o líquida a plantas terrestres. Debe consultarse los procesos de abonados específicos para cada etapa, en función de la especie que se esté cultivando.