En el caso de trabajadores autónomos y dejando a un lado el hecho de que hoy es casi tarea de titanes el ser autónomo, también hay muchas quejas sobre este sistema, sobre todo porque puede llegar a dificultar el diferenciar la vida personal de la vida laboral.

Estos cinco consejos te ayudarán a organizarte mejor cuando trabajes en casa para que el sueño no acabe convirtiéndose en una pesadilla.

1) Establece horarios. Algunos trabajos no permiten tener unos horarios concretos, pero siempre que sea posible, fija unos horarios aunque tengan una cierta flexibilidad. Tus clientes no pueden acostumbrarse a llamarte al mediodía o tarde en la noche. Tampoco pueden enviar correos en esos horarios pensando que tienes la obligación de estar permanentemente pendiente de sus comunicaciones.

2) Dispón de un despacho propio, aunque sea en tu habitación. Tener un lugar propio de trabajo es muy importante. Lo ideal sería un despacho pero no siempre es posible. Si resulta que no puedes tener un despacho puedes acondicionar un espacio en el dormitorio. Si tienes pareja y/o hijos, deben de respetar ese espacio y entender que cuando estás allí es como si estuvieras en una oficina.

3) Limita las visitas. Si tienes un despacho en casa y recibes allí a clientes, debes de dejar claro que no se atiende sin cita y que hay unos horarios establecidos. Si no lo haces así, acabarán acudiendo cuando estés comiendo con tu familia o recibiendo a tus amigos.

Lo malo de trabajar en casa es que también tendrás que limitar las visitas de amigos y familiares. Ellos tendrán que entender que el hecho de que estés muchas horas en casa no quiere decir que puedas hacer una parada cada vez que pasen por allí para invitarles a un café y charlar un rato.

4) Olvídate de según qué  teléfono en según qué momentos. Lo ideal es tener dos teléfonos, uno para cosas personas y otro para el trabajo. Si estás trabajando ten en silencio tu teléfono personal y solo atiende llamadas que sepas que pueden ser muy urgentes. Si no estás trabajando, a no ser que esperes una llamada especialmente importante, apaga tu teléfono laboral y guárdalo en el cajón.

5) No te olvides de tu vida. Organizar el trabajo es muy importante pero también lo es organizar la vida personal. Por mucho que tengas que trabajar procura reservar tiempo para ti y para tu familia. Un día a la semana debería de ser intocable para descansar y recargar las pilas junto a los tuyos.

También es importante guardarte un poco de tiempo cada día. Piensa que si no lo haces, al final acabarás sufriendo un elevado estrés y es fácil que acabes rindiendo mucho menos a pesar de dedicar más tiempo al trabajo.