Una piel fresca, tersa, puede lograrse fácilmente. El orégano tiene un increíble poder antioxidante. Algunos estudios confirman que incluso ha llegado a ser mucho mejor que la manzana y la naranja. Se puede añadir a la dieta diaria, y así reinará en nuestro organismo.

Para esa enemiga de la piel: la celulitis, también el orégano posee armas. El aceite de esta planta se puede aplicar en las zonas flácidas del cuerpo, con suaves masajes circulares. Piernas, caderas, abdomen, brazos, lucirán diferentes una vez que se aplique este tratamiento por un período de al menos tres meses.

Sus usos en la cosmetología constituyen bastantes, pero hay modos caseros de emplearlo que no nos roban ni tiempo ni dinero. Por ejemplo, el aceite esencial o las infusiones de orégano tienen una fuerte acción sobre el rostro. Potencia su luminosidad y combate las arrugas.

Debido a su acción antibacteriana, puede añadírsele al champú que se usa normalmente unas gotas de aceite esencial, y contribuye a eliminar la caspa. También puede aplicarse el aceite en zonas rosáceas o con psoriasis, sobre las venas varicosas, o bien se mezcla con el perfume o la crema habitual y da un aroma exquisito a la piel.

Para que nuestros ojos descansen como lo demanda el organismo, una infusión de orégano antes de dormir es ideal, ya que sirve para conciliar el sueño y elimina el estrés.  Así no aparecen al otro día ojeras y bolsas.

Por otra parte, la hierba ayuda a cicatrizar heridas, pues beneficia el sistema inmunitario y favorece la circulación sanguínea. Esto último posibilita además bellas tonalidades de la piel. De hecho, puede aplicarse después del bronceado, para fijar el color deseado. ¿Cómo?, pues se necesitan al menos 5 gramos de hojas frescas de orégano, 5 gramos de agua, o 50 CC. Luego se pone a hervir durante 5 minutos y se deja enfriar. Más tarde debe filtrarse y utilizar, humedeciendo la piel, después de la exposición solar. Las hojas frescas, pueden reemplazarse por 20 g de hojas secas.  

Adiós a las picaduras de insecto, así como a toda dermatitis. Como loción actúa en pieles maduras, con aspecto envejecido, y ayuda a cerrar ligeramente los poros dilatados. Con el orégano potenciaremos la perfección que muchos químicos prometen y no cumplen.