Cómo detectarlas

  • Desembolso inicial. ¿Hablar de dinero antes de empezar a trabajar? Si en un puesto de empleo te están pidiendo cierta cantidad monetaria, debes poner todas las alarmas porque lo más probable es que sea  un trabajo fraudulento. Nunca desembolses dinero sin tener claro el por qué, pero piensa que si buscas un trabajo es para ganar un sueldo, no para tener que invertirlo tú primero…
  • Piden datos muy personales. Si durante la entrevista de trabajo o incluso en la oferta en la que te tienes que suscribir para el puesto te piden datos confidenciales, ¡no te fíes! No les des nunca el número tarjetas de crédito, de la cuenta bancaria o de la seguridad social, al menos que ya haya un contrato de por medio y tengas claras tus condiciones laborales. Pero si antes de firmar los papeles que acreditan que vas a formar parte de la empresa te empiezan a exigir datos económicos muy personales, puede que se trate de un engaño.
  • Ofertas ‘perfectas’. “No necesitamos experiencia”, “empieza a trabajar mañana” o “podrás ganar 3 mil euros al mes”, son alguna de las promesas que hacen las ofertas de trabajo fraudulentas que hoy en día ‘inundan’ las páginas de búsqueda de empleo. ¿Qué empresa ofrece en la actualidad ese salario sin exigir un mínimo de experiencia y formación en una empresa? Aunque pueda parecer algo sospechoso, hay muchos desempleados que se ven impulsados por la desesperación y creen que este tipo de trabajos es la solución a sus problemas, sin darse cuenta que se trata de un engaño.
  • ¿Quién te contacta? Se supone que la empresa que te va a contratar es la que debería ponerse en contacto contigo; entonces, ¿por qué hay veces que llaman ‘de parte’ de páginas de búsqueda de empleo? Si te llaman diciendo “te llamo de parte de Infojobs, ya que te suscribiste a nuestra oferta de empleo”, no te fíes. Las páginas para encontrar trabajo hacen de intermediarios, pero no son ellos los que tienen que llamar sino las propias empresas que quieren buscar candidatos. Si no te dan su verdadero nombre, es evidente que hay un motivo por el que hay que desconfiar.
  • El trabajo llama a la puerta de tu ‘bandeja de entrada’. Sería mucho más fácil para las personas que están buscando trabajo que éste llegue hasta ellos como ‘por arte de magia’. Pero la realidad no es tan sencilla y ninguna empresa va a ponerse en contacto con nosotros si nos les hemos hecho llegar nuestro currículum. Si te llega a la bandeja de entrada de tu correo electrónico un email de una empresa que dice que te han seleccionado para una entrevista o que tienen un puesto de trabajo perfecto para ti, ¡no abras ningún documento adjunto ni pinches sobre ningún enlace! Hoy en día, la desesperación de las personas en paro se ha convertido en un blanco fácil para los timos y engaños por Internet, por lo que ten mucho cuidado de las empresas que se ponen en contacto contigo y tú desconoces.

¿Qué daños pueden acarrear?

Hay empresas de trabajo fraudulentas que pueden generar ‘daños menores’ en las personas que caen en sus sagaces ofertas de empleo, por ejemplo, haciéndoles trabajar durante unos días y después no pagarles absolutamente nada. Siendo que hoy en día las empresas se amparan en las ‘prácticas’ para tener mano de obra barata, otras compañías van más allá y deciden que después de un tiempo teniendo a sus nuevos empleados trabajando, nos les van a pagar. Esto suele ocurrir mucho en empresas en las que contratan comerciales; les tienen una jornada llamando puerta por puerta ‘para mostrar si realmente se merecen el puesto’ y tras haber trabajado un día para ellos, les dicen que no son aptos. ¿Por qué? Porque en ese primer ‘día de prueba’, como ellos lo llaman, no te hacen firmar contrato y no puedes justificar este engaño ante ninguna entidad para poder denunciarlos.

Pero como decíamos, el sentirnos humillados, engañados y habernos hecho perder tiempo no es nada comparado con una auténtica estafa. ¿Te imaginas suscribirte a una oferta de empleo y acabar perdiendo tu propio dinero? Por eso, anteriormente te explicábamos que no debes dar tus datos bancarios ni mucho menos desembolsar un dinero por adelantado. La desesperación nos puede llevar a creer falsas promesas que nunca llegarán y fiarnos de empresas que sólo quieren nuestros datos personales… ¡Mucho cuidado!